Académicos conversan sobre la evidencia arqueológica más antigua de Centroamérica: la Cueva del Gigante

En una edición más del programa Rutas Históricas de Honduras, dirigido por el historiador y catedrático universitario, Arnulfo Ramírez, el geógrafo y también docente, Ramón Rivera, conversó sobre la ruta de los primeros hondureños: la Cueva del Gigante en Marcala y el Chircal en Yarumela.

El sitio del Gigante es único en América Central por sus propios restos orgánicos bien conservados y secuencia arqueológica larga, ya que presenta una secuencia cultural que inició en 9480 a.C. con lo que se puede afirmar que es la evidencia arqueológica más antigua de Centroamérica.

“Este es el primer sitio comprobado, con registros, que tuvo poblamiento humano, pueden haber otros lugares, pero no se han podido comprobar, no hay registros, así que lo importante de este sitio es que está registrado, se le hicieron las investigaciones de carbono 14 y la datación que nos da es de aproximadamente 9500 años atrás”, detalló el geógrafo.

Evolución del planeta

Previo a entrar en profundidad sobre el lugar, el máster Rivera hizo una breve descripción de la evolución del planeta Tierra, desde el período paleozoico, donde inicia la vida vegetal y animal, pasando por el mesozoico, donde se registran animales más grandes e inicia la historia de Honduras unos 80 millones de años atrás, y el período más reciente, el cenozoico, con la presencia humana.

“El planeta tiene aproximadamente 4,600 millones de años, pero solo se conocen los últimos 600 millones de años, casi nada de los primeros 4,000 millones”, comentó el máster Rivera, quien posteriormente entró en detalle con el municipio de Marcala, departamento de La Paz, que geológicamente es una región que tuvo mucha actividad volcánica.

La Cueva del Gigante

En la zona, explicó, se encuentra el río La Estanzuela y a unos 500 metros de distancia se ubica el sitio arqueológico La Cueva del Gigante. “La Cueva del Gigante es un cráter; todas las rocas que encontramos son granito, basalto y toba, todas de origen volcánico”, indicó Rivera.

Mediante imágenes ilustró el referido río que prácticamente da la bienvenida a la gruta El Gigante, que fue descubierta y explorada por el arqueólogo estadounidense George Hasemann. Asimismo, Timothy Scheffler, miembro del departamento de arqueología de la Universidad de Pensilvania y el arqueólogo Alejandro Figueroa, del Instituto Hondureño de Antropología e Historia de Honduras, también fueron parte de los profesionales que exploraron la cueva.

Rivera comentó que se le llama la gruta El Gigante porque se cree que quienes habitaron eran gigantes, ya que en el lugar se pueden apreciar unas manos pintadas, ubicadas a una gran altura, que se interpreta como que únicamente gigantes pudieron pintarlas.

Por su por su parte, el máster Arnulfo Ramírez explicó que El Gigante es una gruta totalmente protegida, cuya entrada se encuentra a unos 3 metros sobre el piso del bosque de pino y roble que está a su alrededor, "esto quiere decir que quienes habitaban ahí tenían controlado todo lo que se movía, porque era de difícil acceso, por lo que era un punto estratégico”, apuntó.

Amplió que El Gigante mide 42 metros en la boca y tiene 17 metros de profundidad, además tiene más de 2 metros de espacio y aproximadamente 357 metros cuadrados del área del piso, y los historiadores aseguran que la causal que produjo esta cueva fue el agua, aunque hay gente que cree que fue un gigante, precisamente por el tamaño del espacio.

Seguidamente, ambos historiadores conversaron sobre el sitio arqueológico de Yarumela, también llamado el Chilcal o Chircal, ubicado siempre en el departamento de La Paz, cercano al valle de Comayagua, donde se cree que los pobladores de la cueva del Gigante fueron iniciando su actividad agrícola. A continuación, el programa Rutas Históricas de Honduras, para conocer y aprender más sobre estos lugares que registran tanta historia:  




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