Honduras debe adquirir una vacuna de acuerdo a la realidad del país, asegura experta de la UNAH

Uno de los grandes problemas para los trabajadores del área sanitaria, es la falta de dotación de las medidas de bioseguridad de calidad.

El Gobierno de Honduras anunció hace algunos días que se contará con 9.4 millones de dosis de vacuna contra la COVID-19 en el país, garantizando el 20% a través de la iniciativa Covax, sumando un 20% por compras con fondos rotatorios, además de 1.4 millones de vacunas que adquiriría el Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) para afiliados y dependientes,

Asimismo, se asegura que trabajan en un plan para obtener 24,762 dosis gratuitas de la vacuna de Pfizer para personal de salud, aseverando así que el 81% de la población que es elegible para recibirla será inmunizada, exceptuando a menores de 18 años y mujeres embarazadas.

Por su parte, la directora de la Escuela de Microbiología de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Ekaterina Bonilla, explicó que para adquirir las vacunas hay que tener muy claras las condiciones del país, “debemos tener una vacuna de acuerdo a la realidad del país”, señaló.

“Necesitamos una vacuna que pueda ir a todos los rincones del país, por ejemplo cómo se llevaran las vacunas de Pfizer a La Mosquitia, no la podemos andar en un termo como las otras vacunas, es de considerar que solo nosotros como universidad tenemos los freezers adecuados en todo el territorio nacional”, reflexionó.

De la misma manera, para la experta en bacteriología, al no contar con estadísticas confiables, no se podrá brindar una propuesta de inmunización de acuerdo a las condiciones reales del país.

“Al ver las estadísticas del Gobierno en base a la población, se percibe que la cantidad de muertes no ha sido tan grave en comparación con otros países, sin embargo, a diario mueren muchas personas a causa de la enfermedad”, indicó.

Falta de panificación, estadísticas reales y dotación de equipo biomédico

Según su opinión, el problema del COVID-19 en el país ha llegado a las actuales condiciones, debido a la falta de planificación y organización, específicamente por parte de las instituciones gubernamentales encargadas.

“Los tomadores de decisiones necesitan oír las recomendaciones de los expertos en el tema; es por ello la formación especial de los médicos, enfermeros, epidemiólogos, microbiólogos y todos los especialistas en el área de la salud, el gran problema ha sido que toman decisiones personas que no saben”, aseguró la experta en microorganismos.

Otro de los terribles inconvenientes a los que se enfrenta la población hondureña es la falta de estadísticas reales sobre la expansión del virus en el territorio nacional, “el número que tiene el gobierno en este momento no es real, ya que el proceso de recolección de la información no es adecuado”, aseveró la doctora.

Valoró que “una de las consecuencias de no dar los números reales es que la población se ha relajado y ha habido reinfección causando muchas más muertes, y seguramente nuevas cepas ya circulan en el país”.

Uno de los grandes problemas para los trabajadores del área sanitaria es la falta de dotación de las medidas de bioseguridad de calidad, “trabajamos con lo mínimo, no se brinda la cantidad de trajes necesarios, no se da la cantidad de mascarillas diarias, lo idea es que todo el personal que trabaja contra el virus debe de tener al menos un traje diario, doble cantidad de guantes, una mascarilla N95 de buena calidad y certificados por la FDA, pero lamentablemente no es así”, denunció.   

 Entre la vida y la muerte

Para la doctora Bonilla, el personal sanitario de Honduras ha trabajado con las mínimas condiciones sobre todo en los hospitales públicos, a pesar de que su trabajo es tan delicado porque se trata de la vida y la muerte de los ciudadanos.

“Lamentablemente muchos problemas se han dado por mala planificación, es doloroso que personas que luchan por el bienestar del pueblo haya fallecido, duele saber que muchos de nuestros compañeros han muerto cuando se pudo haber evitado”, expresó.

Asimismo, explicó que la Escuela de Microbiología ha brindado apoyo logístico y técnico a la Secretaria de Salud durante la pandemia: “Hemos apoyado a nuestros colegas en la parte técnica y con equipo en la parte de biología molecular”, puntualizó.

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