Honduras proyecta la exportación de unos 7.5 millones de quintales de café

Fotografía: Delmer Membreño.

Autoridades del Instituto Hondureño del Café (Ihcafé) informaron que Honduras proyecta para el período 2021-2022 la exportación de unos 7.5 millones de quintales de este grano, lo que equivale a cerca de 33,000 millones de lempiras si el precio en el mercado internacional se mantiene.

Según la información dada a conocer por este organismo técnico, desde el inicio de la cosecha en el mes de octubre, hasta el 1 de diciembre, el país vendió 308,000 sacos de 46 kilos, un 199% más que en el mismo intervalo de la cosecha anterior. Colombia, Alemania, Estados Unidos, Reino Unido, Bélgica y Japón adquirieron el 73.4% de lo exportado; Costa Rica el 4.5%; Francia el 4.2%, España 3.2% y Australia 2.1%.

En consecuencia, los ingresos crecieron un 409% debido al precio promedio de 181.55 dólares por quintal, conservando el título de “principal exportador de café de Centroamérica”, con más del 5% del Producto Interno Bruto (PIB) y cerca del 30% del PIB agrícola.

Empleo temporal

En Honduras la cosecha de café inicia el 1 de octubre de cada año y finaliza el 30 de septiembre del siguiente, generando a nivel nacional alrededor de un millón de empleos en los procesos de recolección, beneficiado húmedo, beneficiado seco y transporte.

En el caso de la corta o recolección, la mano de obra es realizada tanto por hombres como por mujeres de diferentes edades, incluyendo niños en compañía de sus padres o hermanos mayores, para quienes la temporada representa el principal sustento familiar, con ingresos promedios de entre 120 y 300 lempiras diarios (cálculo propio), dependiendo de la experiencia de cada uno en esta actividad, pues conforme al precio en el mercado internacional, los caficultores pagan entre 30 y 35 lempiras por “lata”, como comúnmente se le denomina a la unidad de medida en las comunidades.

Respecto a estos últimos, es importante destacar la inversión que cada año requieren sus fincas en materia de limpieza y abono, así como en productos químicos para el control de plagas y enfermedades, entre ellas la roya, que pudieran afectar su cultivo, y en el acondicionamiento de las vías de acceso a las fincas e incluso la movilización de trabajadores desde otros sectores, tanto así que es normal encontrarse con corteros de Guatemala, Nicaragua y El Salvador.

 

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