Hondureño Daniel Amaya, entre los mejores calificados para estudiar Física en Brasil

Daniel Amaya, egresado de la UNAH.

El hondureño Daniel Amaya Matamoros, egresado de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), logró ser admitido en las cinco universidades de Brasil a las que aplicó para cursar una maestría en Física, demostrando así que cuando se quiere, se puede.

Aunque los procesos de aplicación a las instituciones de educación superior, sobre todo las internacionales, suelen ser difíciles, este hondureño de 26 años, graduado de la Licenciatura en Física y de Ingeniería Civil de la UNAH, no solo se atrevió, sino que obtuvo las mejores calificaciones, sumando a la aprobación la oportunidad de elegir entre sus opciones.

“Estoy muy agradecido con Dios, con mi familia y con los profesores que me apoyaron incansablemente para lograr esto. Quienes me asesoraron durante el proceso de aplicación fueron los doctores Bryan Larios y Melissa Cruz, ambos docentes de la de la Escuela de Física de la UNAH. También recibí asesorías de mi asesor de tesis de la maestría, Thales Calixto de Azevedo, a quien había contactado sin siquiera estar matriculado porque me interesaba su línea de investigación que se centra en teoría de cuerdas, amplitudes de dispersión y la dualidad color-cinemática”, manifestó a Presencia Universitaria.

La admisión ocurrió después de haber aplicado a una escuela/congreso de física teórica con un enfoque en biofísica, en donde se concursa por una beca de maestría en física teórica, con la posibilidad de estudiar en la sede de la Universidad Estadual de São Paulo (UNESP), en los Estados Unidos o en Canadá.

Aunque para entonces no tuvo éxito, durante el evento auspiciado por diferentes instituciones y centros de investigación internacionales sí se informó sobre otras opciones de posgrado en el área y en octubre realizó el examen de conocimientos generales de física, exigido en la mayoría de las universidades brasileñas; un mes después recibió la nota que lo ubicaba en el percentil 87, es decir que se encontraba en el cuartil de aspirantes con mejores resultados.

Con dichos resultados, Amaya pudo aplicar a cinco universidades de Río de Janeiro, a través del portal Uniposrio, cuyo proceso consiste en una evaluación ponderada entre el índice de graduación de pregrado, la hoja de vida, el examen de física brasileño y una entrevista. Subí los archivos anteriormente expuestos a un portal y me anoté para las entrevistas disponibles; una vez entrevistado por Skype, en las evaluaciones fui clasificado en primer lugar en tres de las cinco universidades y segundo en las restantes. En una tenía incluso opción a entrar al doctorado directamente y con opción a beca en todas debido a mi clasificación”, detalló.

“Estoy muy entusiasmado con esta oportunidad que se podría extender hasta un posible doctorado en el mismo país, aunque me gustaría estudiarlo en Europa o Estados Unidos”, dijo, mientras indicó que, tras decidirse por la Universidad Federal de Río Janeiro, la segunda universidad mejor rankeada de Brasil, en las próximas semanas emprenderá el tan añorado viaje hacia la realización de su sueño: estudiar la Maestría en Física Teórica, programa que iniciará a principios de noviembre, junto con un proyecto de investigación.

Física teórica y amplitudes de dispersión

Según indicó este joven promesa, el menor de cuatro hermanos, previo a esta gran experiencia que está por vivir, en Honduras, bajo la dirección del doctor Bryan Larios, ha podido aprender sobre amplitudes de dispersión y sus propiedades fundamentales en física teórica, las cuales ofrecen en cierta instancia conexiones entre teorías cuánticas de gravedad y teorías del modelo estándar (la teoría más exitosa de la humanidad debido a su alta precisión numérica entre la teoría y experimentos en colisionadores de hadrones), y sirven para estudiar de manera teórica resultados "clásicos" relacionados con agujeros negros y ondas gravitacionales.

“El campo es extenso y requiere de mucha participación y colaboración; me emociona muchísimo poder aprender de esto en Río de Janeiro, con la dirección de Thales Calixto de Azevedo, quien es de los pocos expertos en dualidad color-cinemática y tuvo la oportunidad de trabajar directamente con Henrik Johansson, uno de sus creadores en la Universidad de Uppsala, Suecia”, manifestó al respecto.

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