Hondureños tendrán la oportunidad de ponerle nombre al satélite del proyecto Morazán

Foto de archivo.

El decano de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Eduardo Gross, informó que planifican realizar un concurso para que sea la población hondureña quien le dé nombre al satélite que será lanzado al espacio en el 2022.

"El satélite aún no tiene nombre, porque Morazán es el nombre del proyecto, no del satélite, y la idea es realizar un concurso para que sea el pueblo hondureño el que le ponga nombre, que posiblemente se estaría llevando a cabo a mediados de este año", comentó el ingeniero.

Asimismo, reiteró que el objetivo es que el 15 de septiembre de este año se pueda presentar este nanosatélite, antes de enviarlo al laboratorio de Kyutech, Japón, donde se le realizarán todas las pruebas de resistencia, junto con el ingeniero Reynel Galindo, quien se encuentra cursando la Maestría en Ingeniería Aeroespacial, y para su proyecto de graduación deberá presentar la prueba de resistencia del mismo.

“Esperamos que el ingeniero Reynel pueda viajar pronto, porque ha estado con clases a distancia porque Japón no ha abierto sus fronteras, pero pronosticamos que en febrero, a más tardar en marzo, él estará trasladándose a ese país”, añadió Gross.

Pero las buenas noticias en torno al proyecto Morazán no terminan, pues el decano también anunció que muy pronto recibirán la esencia de radioaficionado por parte de la Comisión de Telecomunicaciones (Conatel), proceso que es necesario para establecer la frecuencia de comunicación con el satélite.

También amplió que ya cuentan con la empresa, que “El proyecto sigue avanzando y las reuniones están a la orden del día con los grupos que estamos trabajando en la parte administrativa, ya tenemos una empresa asesora de comunicaciones que es la Corporativa Ketchum, de Costa Rica, que nos va a ayudar con toda la parte del manejo publicitario y los comunicados del proyecto Morazán”, amplió.

Finalmente, expresó que las expectativas son que en el primer trimestre del 2022 el rector de la Máxima Casa de Estudios, Francisco Herrera, pueda viajar a Japón para ser la última persona en la tierra que toque el satélite y lo coloque en la caja en la que será lanzado a la estación espacial para ser liberado.

Es importante mencionar que con la puesta en órbita de este nanosatélite, además de los evidentes beneficios científicos y educativos, se podrá recabar información que permitirá generar alertas tempranas para la prevención de desastres provocados por fenómenos naturales a escala centroamericana.

  

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