Ihcit ofrece un repaso por los fenómenos meteorológicos que afectaron a Honduras durante el 2020

A través del coloquio “Naturaleza extrema en 2020”, organizado por el Instituto hondureño de Ciencias de la Tierra (Ihcit), el jefe de la estación meteorológica experimental Nabil Kawas, de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), German Joaquín Gómez, ofreció a la audiencia un repaso por los diferentes fenómenos meteorológicos que afectaron el país el año anterior.

“Los fenómenos meteorológicos que más nos afectan y que siempre están presentes, dependiendo de las condiciones que se presenten en gran escala son, en la temporada seca las masas de aire frío que pueden ser frentes fríos, calientes y estacionarios o empujes polares; también se presentan dorsales o cuñas de alta presión migratorias. En la temporada húmeda, ondas tropicales, vaguadas en los niveles medios y altos de la atmósfera y frentes de brisa, fenómenos locales que hacen que tengamos bien marcadas estas dos temporadas en el corredor seco”, explicó.

Como parte del abordaje de la temática, el pronosticador sinóptico y de aeronáutica resaltó la importancia de las escalas meteorológicas para determinar los diferentes tipos fenómenos naturales y su nivel de afectación. Al respecto indicó que existen varias: la macroescala o escala planetaria para la predicción de los vientos alisios, vientos del oeste y ondas tropicales, además del fenómeno de El Niño, con semanas o meses de anticipación, a miles de kilómetros; la sinóptica, para las bajas presiones, anticiclones, frentes y huracanes, con un margen de entre 3 y 10 días; la mesoescala, para el pronóstico de brisas de mar, montaña, tormentas y tornados, con una anticipación de entre una y 48 horas, y la microescala, para turbulencias, remolinos y ráfagas de polvo minutos antes de su ocurrencia a centímetros o metros.

Temporada 2020

Respecto a los fenómenos ocurridos durante el 2020, el investigador universitario y especialista en procesamiento de datos climatológicos e instalación de estaciones meteorológicas automáticas y convencionales señaló como principal al de El Niño, debido a que la oscilación del sur estaba en fase Niña. Producto de este, la temporada baja de empujes y frentes fríos se mantuvo relativamente baja entre noviembre de 2019 y marzo de 2020, con un único frente frío y precipitaciones de entre 35 y 469.7 milímetros (mm), sobre todo en la costa norte, además un fuerte descenso de la temperatura en gran parte del país.

Según datos de la estación situada en el Centro Universitario Regional del Litoral Atlántico (CURLA), como consecuencia de dicho fenómeno que ocurrió a finales de febrero, sobre la zona precipitaron 400 mm diarios y una humedad relativa de más de 100 mm.

En ese sentido el expositor señaló que en el mes de abril, como parte del período seco extremo, las temperaturas superaron el récord máximo de 36.5 grados registrado por la estación meteorológica experimental de la UNAH, lo que incrementó los incendios forestales, plagas y aumento de partículas de humo, hasta comenzar a normalizarse en mayo por la presencia de lluvia.

El período húmedo, mientras tanto, estuvo compuesto por una temporada alta de fenómenos tropicales, partiendo de El Niño fase fría (Niña), temperaturas altas, superiores a 26.5 grados, en la superficie del mar Caribe y océano Atlántico, frente a una temporada ciclónica por debajo del promedio normal en el pacífico y la debilitación del Anticiclón de las Bermudas, lo que incidió en la formación de la tormenta tropical Amanda, que ingresó por Las costas de Guatemala y dejó precitaciones sobre la parte sur, occidente y central de Honduras, sin crecidas significativas. Sus remanentes se convirtieron en la tormenta tropical Cristóbal, que afectó el Golfo de México.

Gómez enfatizó que, aunque la precipitación se vio reducida en junio debido a la invasión del polvo del Zahara que impidió la formación de nubes convectivas y la canícula se mantuvo con un promedio de 71 mm, a partir del mes de septiembre temporada de ciclones tropicales fue muy activa. De los 10 fenómenos que se formaron en el océano Atlántico y mar Caribe, seis fueron tormentas tropicales y cuatro huracanes, entre ellos el Nana, que dejó grandes daños estructurales en el departamento de Islas de la Bahía.

Añadió que los pronósticos fueron superados en octubre y noviembre con Eta e Iota, huracanes de categoría 4 y 5 respectivamente, con apenas dos semanas de diferencia entre uno y otro, vientos máximos de 241 y 250 kilómetros por hora y grandes cantidades de lluvia sobre el norte y noroccidente del país.

“Es una de las temporadas más activas que se han presentado en la historia de los ciclones tropicales desde el 2005 con 27 tormentas y luego la 2020 con 30, terminando la lista, por lo que se tuvo que tomar el alfabeto griego para nombrarlas”, acotó, al tiempo que invitó a la comunidad universitaria a incursionar en el estudio de las ciencias meteorológicas a través de las diferentes opciones que ofrece la UNAH.

Respecto a la temporada ciclónica 2021, el meteorólogo con más de dos décadas de experiencia, resaltó con base en las temperaturas observadas en los océanos, que será por arriba del promedio, pero menor a la de 2020. Las altas precipitaciones se esperan a partir de agosto, cuando finalice la canícula.

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