Investigación califica de potencialmente habitables planetas cercanos a las “enanas M”

La investigación denominada Efecto de la radiación ultravioleta producida por una fulguración sobre la química del oxígeno en atmósferas con bajas concentraciones de O2 de planetas potencialmente habitables alrededor de enanas M, concluyó que la respuesta de la atmósfera planetaria es lo suficientemente robusta a las fulguraciones de alta energía, lo que evita la pérdida total de ozono y permite que la recuperación de la columna alcance el valor de equilibrio del estado estacionario.

Tras cinco simulaciones numéricas de atmósferas planetarias, utilizando un modelo fotoquímico y uno radiativo-convectivo acoplados de una dimensión, el estudio desarrollado por el docente de la Facultad de Ciencias Espaciales (Faces) de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), David Ramos, en conjunto con Antígona Segura, del Instituto de Ciencias Nucleares de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), concluyó en una reducción máxima de la atmósfera de 37%. Los resultados en la variación de la temperatura en cada escenario tampoco fueron negativos para la habitabilidad.

Ramos explicó este miércoles, en el marco del Segundo Congreso de Investigación de Ciencias Espaciales organizado por Faces, que en dichas simulaciones se creó un planeta similar a la tierra en el período proterozoico, ubicado a 0.16 unidades astronómicas de la estrella enana M Ad Leonis dentro de la zona habitable, con una concentración de oxígeno de entre 0.1% y 10% del valor actual de oxígeno.

“El hecho de que nuestra atmósfera se reduce, no sugiere que no pudiera haber vida en un planeta similar a la tierra en el período proterozoico porque aun con una pequeña capa protege la vida, de la radiación ultravioleta existente”, argumentó, con base en los resultados obtenidos.

Respecto a los modelos empleados en el proceso detalló que el radiativo-convectivo analiza el perfil de presión-temperatura en la atmósfera y el perfil de agua en la antroposfera; el fotoquímico enlaza 35 especies químicas, enlazadas en 220 reacciones químicas, y analiza la relación de la composición química de la atmósfera respecto a su altitud, calcula y analiza el perfil del agua en la estratósfera y también calcula el perfil de la columna en la atmósfera.

En cuanto a los términos utilizados, explicó que las enanas M son estrellas con baja luminosidad y masa en comparación con el sol y su estancia en la secuencia principal es de 10 a 11 años, adicionalmente constituyen el 70% de las estrellas de la vecindad solar.

Las fulguraciones, mientras tanto, son emisiones repentinas de energía producidas en las atmósferas estelares que ocurren una vez al mes, planteando preguntas intrigantes sobre la habitabilidad planetaria. Estudios previos en torno a esta temática sugieren que los planetas que orbitan dichas estrellas son muy buenos candidatos.

“La vida como la conocemos es una vida basada en la química del carbono y agua líquida, por lo tanto, un planeta habitable es un planeta rocoso (núcleo de hierro y manto de silicato), con una atmósfera en la zona habitable de su estrella”, indicó.

Asimismo, señaló que, para los planetas extrasolares, la habitabilidad se define como las condiciones habitables necesarias como temperatura y presión superficial adecuadas para mantener agua líquida en la superficie, por lo que la radiación ultravioleta emitida por las enanas M es fundamental en la química atmosférica en los planetas de la zona habitable de dichas estrellas.

En ese sentido detalló que para determinar un planeta potencialmente habitable se utiliza el concepto de bioseñales, el cual hace referencia a las características en el espectro del planeta que pueden ser detectadas de manera renta y cuya presencia y abundancia tienen un origen biológico; oxígeno, ozono, metano y óxido nitroso, cuya presencia en la tierra se descubrió durante el período proterozoico, son algunas de ellas.

De estas bioseñales, para los investigadores es de particular interés el oxígeno, creado por la vida mediante la fotosíntesis de las cianobacterias. Su derivado, el ozono, es producto de la reacción oxígeno-radiación UV (fotólisis).

A continuación, el video de la conferencia:

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