Investigadores del CURLA evalúan las propiedades físicas, químicas y biológicas en tres sistemas de suelo

El suelo es uno de los recursos más importantes para la vida en el planeta.

El suelo es uno de los recursos más importantes para la vida en el planeta, ya que es la base fundamental para la explotación agropecuaria y forestal. En los últimos 50 años la degradación de los suelos se ha extendido en el mundo de forma significativa y especialmente la degradación del carbono orgánico. La degradación acelerada e irreversible del suelo influye en el desbalance de algunas de las funciones de este, causando su deterioro físico, químico y biológico.

Ante este panorama, investigadores del Centro Universitario Regional del Litoral Atlántico (CURLA) decidieron estudiar las propiedades físicas, químicas y biológicas del suelo en tres sistemas de producción en el CURLA-UNAH en septiembre de 2018. Para los investigadores resulta necesario disponer de indicadores que permitan determinar la calidad ambiental a largo plazo, lo que provocará cambios en el manejo del suelo.

Los investigadores evaluaron las propiedades físicas del suelo en el sistema ecológico, pecuario y agroforestal. Como propiedades físicas destacan la densidad aparente, porosidad total y textura. El equipo científico determinó los niveles de pH, calcio, magnesio, potasio, sodio, fósforo, zinc, hierro, cobre, boro, azufre, materia y carbono orgánico del suelo en esos tres sistemas de producción. Identificaron los géneros de hongos y cuantificaron los anélidos (animales invertebrados) presentes en cada sistema productivo.

Los científicos concluyeron que las condiciones físicas del suelo en los tres sistemas no se encuentran en rangos críticos para el desarrollo de los cultivos, no obstante, el sistema agroforestal presentó mejores condiciones para el desarrollo de raíces, mejor infiltración y está más apto para el desarrollo de los cultivos. En todos los sistemas productivos los macro y micronutrientes se encuentran en niveles que van de medio a muy bajo, excepto el hierro (Fe) y el manganeso (Mn), que son comunes en suelos tropicales.

Todo lo anterior se dio a conocer en la investigación científica “Influencia del sistema ecológico, pecuario y agroforestal sobre propiedades físicas, químicas y biológicas de un Oxisol en La Ceiba, Honduras”, publicada en la revista científica de alto impacto Agronomía Tropical. Como investigadores del trabajo se encuentran Noé Humberto Paiz Gutiérrez, Breno Augusto Sosa Rodrígues, Yuly Samanta García Vivas, Marden Daniel Espinoza Guardiola y Jesús Alexis Rodríguez Matute.

Metodología

Es de señalar que la investigación se realizó entre los meses de julio a diciembre del 2019 en un Oxisol (Soil Taxonomy 2014) del Centro Universitario Regional del Litoral Atlántico (CURLA), ubicado en el municipio de La Ceiba en el departamento de Atlántida, Honduras. Las unidades experimentales fueron parcelas en condiciones de campo con dimensiones de 2.500 m2 (50 x 50 m). En estas áreas se estableció la investigación con diseño completamente al azar con arreglo factorial 3x4.

El sistema ecológico fue un bosque latifoliado con presencia predominante de San Juan (Vochysia guatemalensis) bajo manejo forestal; el sistema pecuario fue un pasto suazi (Digitaria swazilandensis) manejado con cortes mensuales y fertilizaciones anuales vía orgánica (estiércol de ganado) y sintética. El sistema agroforestal es un asocio de madreado (Gliricidia sepium) con granos básicos y hortalizas. Las propiedades químicas, físicas y biológicas del suelo fueron determinadas en base a las metodologías usadas en el Laboratorio Analítico del hemisferio oeste (WHAL por sus siglas en inglés) de la empresa Standard Fruit y el laboratorio de suelos del CURLA.

En cada sistema de forma general se realizaron tres calicatas con dimensiones de un metro de profundidad, uno de ancho por uno de largo, donde se tomaron las muestras compuestas en las profundidades para medir la mayoría de las variables físicas (granulometría, densidad aparente y porosidad); químicas (pH, aluminio intercambiable); nutrientes (calcio, magnesio, potasio,  sodio, fósforo, zinc, hierro, cobre, boro, azufre, materia orgánica y carbono orgánico total); y biológicas (número de lombrices y diversidad de hongos). 

Resultados

“En el caso de las propiedades físicas analizadas, el análisis de varianza detectó diferencias significativas para los sistemas y las profundidades evaluadas, pero no para la interacción entre ellos. Para la granulometría de los suelos, solo se encontraron diferencias estadísticas entre los sistemas; los porcentajes de arcillas (Ar) fueron mayores en el ecológico (3545%) y disminuyendo en la pastura (30.3%) y agroforestal (28.5%)”, explicaron los investigadores.

Asimismo, la arena se acumuló de forma significativa en el sistema pecuario con un 45.7% y en el sistema agroforestal en un 45.33% considerando los eventos climáticos y los suelos aluviales con altas precipitaciones. Para los investigadores, la distribución granulométrica encontrada en los sistemas permite una buena laborabilidad de los suelos, una capacidad para la retención del agua y una densidad aparente.

Contexto

El suelo es base fundamental de los sistemas agropecuarios y forestales y su formación implica cambios físicos, químicos y biológicos, proceso que implica la interacción de agentes bióticos (plantas, macro y microorganismos) y abióticos (dióxido de carbono, oxigeno, agua y nutrientes) durante un tiempo, permitiendo el origen de un medio capaz de soportar la vida de las plantas.

“El productor adolece de conocimientos para la selección del uso y consecuente manejo del suelo a través de sus propiedades; resulta un desafío realizar un diagnóstico de la calidad de éste recurso a través de sus indicadores físicos (granulometría, densidad aparente, profundidad, infiltración), químicos (materia orgánica, pH, metales pesados, nutrientes disponibles,) y biológicos (número lombrices, respiración edáfica, biomasa microbiana y rendimiento de cultivos), desarrollando un sistema basado en la sostenibilidad y optimización de los recursos”, finalizaron los investigadores.

Conozca a Noé Paiz

El investigador Noe Humberto Paiz nació en Guatemala, pero decidió realizar sus estudios superiores en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) específicamente en el Centro Universitario Regional del Litoral Atlántico. (UNAH-CURLA), egresando como ingeniero agrónomo. Es docente en la Universidad Da Vinci de Guatemala y es supervisor de Prácticas Agrícolas en Chiquita Guatemala, desde el 9 de mayo del 2020 hasta la fecha.

A su trayectoria suman seminarios y cursos, así como el desarrollo de investigaciones científicas en revistas de alto impacto. Como talleres se encuentra el de Metodologías de medición de óxido nitroso en fincas ganaderas en CATIE, Turrialba, Cartago, Costa Rica, del 15 al 19 de noviembre del 2016, y otro taller en Sistemas de Riego y Cultivos de Hortalizas en el Centro de Entrenamiento de Desarrollo Agrícola (CEDA), Comayagua, Honduras, del 4 al 8 de septiembre del 2017.

Como recomendaciones a los jóvenes investigadores interesados en la temática, Paiz detalló que es importante realizar investigaciones similares en otros sistemas de producción en la zona, para tener una idea más amplia de los cambios que se producen en el suelo con su uso. También expresó que es importante darle seguimiento y analizar a mayor profundidad la dinámica de los microorganismos y macroorganismos descomponedores en los sistemas. 

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