Julimar Ávila, atleta JJOO, recomienda la creación de áreas y programas deportivos que incentiven a jóvenes

“Cuando toqué la pared y vi 02:15 no lo creía. Después vi a una amiga saltando cerca de la pantalla y dije, “ese es mi tiempo””, confesó Julimar ante su pase a las semifinales en los JJOO.

Julimar Ávila, nadadora y atleta de alto rendimiento que recientemente representó a Honduras en los Juegos Olímpicos (JJOO) Tokio 2020 y quien logró un hito al clasificar a la ronda de semifinales en los 200 metros mariposa con un tiempo de 02:15.36, participó en una nueva edición del programa de entrevistas Café Presencia, donde aprovechó para invitar a los tomadores de decisiones a crear áreas deportivas y a dar un mantenimiento continuo de los complejos y piscinas olímpicas, para que el deporte sea más accesible para los jóvenes hondureños.

También resaltó que es necesario que Honduras cree programas deportivos que incentiven a los jóvenes, puesto que al invertir en deportes, se abre la puerta para los más pequeños; sugirió fortalecer el deporte en el país, mediante apoyo y comunicación entre los federativos, deportistas y los entrenadores. 

Desde su perspectiva, cuando un joven realiza deportes, esto le ayuda a que no se divague en actividades que no le contribuirán para su desarrollo. Asimismo, los deportes y las actividades académicas deben ir de la mano para un desenvolvimiento integral de las personas. A Julimar, la natación le ayudó a crear relaciones, a conocer a sus mejores amigos, a viajar a otros países y a conseguir una beca en la Universidad de Boston de los Estados Unidos.

Juegos Olímpicos Tokio 2020

Cabe mencionar que Julimar nació el 21 de enero de 1997 en Boston, Massachussets, desarrollándose en la natación desde muy pequeña y compitiendo con los Delfines Sampedranos. Se graduó de la universidad en el 2019, pero decidió seguir entrenando en la Universidad de Boston para calificar a los Juegos Olímpicos, con constantes comunicaciones con el entrenador de Florida State University para que le ayudara a llegar a Tokio 2020.

En marzo de 2020, con el inicio de la pandemia, las piscinas estaban cerradas, por lo que empezó a nadar en aguas abiertas, como en bahías y en lagos para no perder el sentido del agua. Posteriormente, la Federación y el Comité Olímpico seleccionaron a Julimar para que entrenara en un centro de natación en Florida con el equipo de Azura Florida Aquatics. Los entrenadores le ayudaron a desarrollarse en el 200 mariposa, estilo que no practicaba desde el 2015.

En cuanto a su pase en las semifinales en los JJOO, Ávila confesó: “me sentí super orgullosa, cuando toqué la pared y vi 2:15 no lo creía después vi a una amiga saltando cerca de la pantalla y dije, “ese es mi tiempo, estaba sorprendida”.

“En los juegos olímpicos ven a un montón de equipos con materiales que dicen el nombre del país, solo con eso te sientes parte de algo grande. Cuando te pones material que dice el nombre del país te sentís super orgullosa. Creo que los federativos tienen que pensar cómo pueden ayudar a los deportistas a sentir que no somos un país pequeño, tenemos un gran corazón y podemos hacer grandes cosas”, expresó.

Anécdotas en Japón

En cuanto a su experiencia en Tokio, Julimar expresó que el 13 de agosto se realizó un campamento con atletas de otros países panamericanos, lo que les ayudó a crear relaciones y a hacer amigos de otros países antes de la competencia, así como a sentirse más cerca de casa. El último día del campamento los pusieron en cuarentena porque un pasajero del avión que abordaron salió COVID-19 positivo. El 19 de agosto les dijeron que iban a tener que ir a otro hotel y no a la villa con los demás atletas. Expresó que se sintió afligida porque no sabía si la iban a dejar desfilar con los deportistas, pero logró mantener la calma y el 22 de agosto la trasladaron a la villa y el 23 logró desfilar.  

El deporte en la pandemia

Para Julimar, un reto que ha enfrentado el deporte en la pandemia del COVID-19, ha sido el cierre de los lugares de entrenamiento donde muchos deportistas tuvieron que mover sus planes y fechas de actividades, pero por no tener acceso a practicar el deporte.

“Un consejo: nunca se rindan, puede haber sesiones de entrenamiento, clases, tareas, que son duras y algunas prácticas en las que sienten que nada va bien, un momento de tu vida en que estas afligida, o estresada, pero hay que seguir trabajando para alcanzar metas. Uno necesita trabajar duro, hay que tener rutina, disciplina, un buen manejo de tiempo, la parte de la salud mental es super importante, te puede ayudar en los momentos difíciles durante toda la vida”, finalizó.  

Según Irina Bokova, quien ejerció como directora general de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), el deporte, una pasión compartida por hombres y mujeres alrededor del mundo, es una fuerza para el bienestar físico y el empoderamiento social, ya que este promueve la promueve la solidaridad, el respeto, el trabajo en equipo, la responsabilidad, la honestidad, la autoestima y la motivación.

Si quiere ver la entrevista en Café Presencia, haga clic en el siguiente enlace: https://fb.watch/7rHlj7GlWh/

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