La danza durante la pandemia

Foto: UNAH

La danza es un arte en el cual se busca la conexión entre el cuerpo y la mente. Al practicarla hay una presencia del cuerpo que es indispensable entre el maestro y el alumno para lograr aprender las lecciones de cada asignatura.

Al ejecutar la danza se pueden obtener múltiples beneficios tanto físicos como emocionales y se logra aprender a vivir con el arte, las personas empiezan a moverse para estar en sintonía con el cuerpo.

“En la salud física a través de la danza se obtienen muchos resultados, al mejorar las condiciones físicas, alarga los músculos y les da fuerza, resistencia y flexibilidad; la parte cardiopulmonar se hace más fuerte, el corazón se hace más resistente, se oxigena el cerebro, se mejora la concentración, también a través de los ejercicios se desarrollan conexiones neuromotoras”, expresó Norma Zambrana, coordinadora del Área de Danza de la Máxima Casa de Estudios.

En cuanto a la parte emocional, si el artista trabaja la parte integral que es el cerebro, es muy importante, porque es donde se ubican las emociones, entonces desarrolla múltiples beneficios en la parte mental.

“Desarrolla la percepción como bailarín, empieza a concientizar cómo está su cuerpo, mejorar su autoestima, consigue habilidades emocionales para desenvolverse mejor y respetando el espacio de las personas, entre otros aspectos psicológicos”, comentó Clarisa Flores, docente en esta Área.

Clases prácticas

Con la imposición de un confinamiento en casa, se detienen las prácticas presenciales de danza y esta Área de Danza de la Alma Máter opta por nuevas dinámicas a implementar para el desarrollo de las asignaturas.

“La temática que utilicé -docencia- fue una reflexión de cómo se sentían los chicos durante esta pandemia, en ese momento estábamos con la composición de la danza, ellos tenían que crear su propia obra de danza, fue interesante porque reflexionaron en su entorno y cómo ellos después de sentirse encerrados buscaron esa libertad en el movimiento”, señaló Zambrana.

Añadió que se encuentran trabajando en la parte teórica de la danza, uso de los pasos y planos para que los universitarios relacionen la evolución de la danza y de esa forma puedan expresarse ya que esta práctica ayuda a que la persona se exprese como es.

 Asimismo, el Área de Danza está aportando a sus estudiantes a la reflexión de esta pandemia y de la vida, a preguntarse sobre cómo se ha llevado la vida hasta el momento, por qué pasa esto del aislamiento social y sobre todo que se pregunten qué se está haciendo como humanidad y como personas para para sobrellevar este confinamiento.

Retos

El principal reto que tiene esta Área es la presencialidad con sus estudiantes y bailarines ya que no se pueden apreciar las emociones, sus gestos o miradas, porque no se pueden obtener estos detalles de una persona por medio de una clase virtual. “Nunca será lo mismo sintiendo todo el cuerpo, todo el ser del bailarín”, enfatizó Zambrana.

Como mensaje final, por su parte, Flores invitó a la comunidad universitaria a mantener la mente activa u ocupada, “al solo levantarse estirar el cuerpo, realizar ejercicios de respiración para estar en armonía y sintonía”, además de lograr conseguir una mente positiva a pesar de la situación que se vive actualmente con esta pandemia.

Y Zambrana invitó a la comunidad universitaria y sociedad en general a dedicar tiempo libre para ellos mismos y ponerse a bailar. “El movimiento es vida, no importa la técnica, además tenemos que reflexionar como seres humanos qué tanto hemos hecho, qué tanto nos hace falta hacer y qué tanto estamos aprendiendo”.

Café Presencia

#CaféPresencia☕ Hoy miércoles 22 de julio conversaremos con Norma Zambrana, coordinadora del área de danza y Clarisa Flores, docente del área de danza, con quienes conversaremos sobre la danza y sus beneficios en la salud mental y física. #ConéctateYComparte #UNAH2020

Publicado por Presencia Universitaria - Periódico UNAH en Miércoles, 22 de julio de 2020

 

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