La enfermedad renal crónica, un padecimiento silencioso que cada año va en aumento

Bajo el lema “Salud renal para todos”, el pasado 10 de marzo se conmemoró el Día Mundial del Riñón, con la finalidad de fomentar la investigación sobre la enfermedad renal crónica, la cual afecta al 10% de la población mundial y de no tratarse, puede ser mortal, según datos de la organización World Kidney Day.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) afirma que la tasa de mortalidad por la enfermedad incrementa cada año y el poco conocimiento sobre este padecimiento limita su lucha y aumenta la mortalidad asociada a este, por lo que a partir de 2006 se determinó que cada segundo jueves de marzo se conmemore el día y así generar conciencia sobre esta enfermedad.

Según el estudio Global de Carga de Enfermedad, en el mundo alrededor de 697 millones de personas sufren enfermedad renal crónica, un aumento del 29% en los últimos 30 años debido al envejecimiento de la población mundial y al mismo tiempo por un control médico incorrecto.

Esta patología ocasiona aproximadamente 1.2 millones de muertes globalmente y se posiciona como la doceava causa de muerte en el mundo. Asimismo, se prevé que para el 2040 la enfermedad pase a ser la quinta causa de muerte a nivel mundial.

Sobre la insuficiencia renal

En pocas palabras, la enfermedad renal crónica, también llamada insuficiencia renal ocurre cuando los riñones están dañados y no pueden filtrar la sangre como deberían, y es considerada una patología grave.

Los riñones son los encargados de filtrar y desechar por medio de la orina todas las toxinas que el cuerpo produce o ingiere, y si por alguna razón, el filtro no funciona o se obstruye, significa una intoxicación grave que podría llegar a ser mortal.

De acuerdo con la OPS, algunos de los factores que pueden aumentar el riesgo de enfermedad renal crónica son enfermedades del corazón, tabaquismo y obesidad, pero la presión arterial alta (hipertensión) y la diabetes son las causas más comunes de enfermedad renal.

“Otras condiciones menos comunes incluyen inflamación o infecciones. Algunos medicamentos pueden causar enfermedad renal crónica, especialmente los analgésicos y los antiinflamatorios, si se toman durante mucho tiempo”, explica este organismo internacional.

Síntomas

La sintomatología de la enfermedad puede incluir náuseas, vómitos, pérdida de apetito, fatiga y debilidad, problemas de sueño, cambios en la producción de orina, disminución de la agudeza mental, espasmos musculares y calambres, hinchazón de pies y el tobillo y presión arterial alta.

Al respecto de los signos y síntomas, estos se desarrollan con el paso del tiempo y el daño renal suele avanzar lentamente, sin embargo, los mismos son a menudo no específicos, lo que significa que también pueden ser causados por otras enfermedades.

Cabe mencionar que la enfermedad renal crónica no tiene cura, pero en general, el tratamiento consiste en medidas para ayudar a controlar los síntomas, reducir las complicaciones y retrasar su progresión.

Situación en Honduras

La Fundación Luz y Vida (Funluvi) nació en 2007 en Honduras, con el propósito de posibilitar y/o mejorar la atención de los pacientes que sufren de insuficiencia renal crónica, brindando tratamiento médico, soporte psicológico, atención humana, apoyo económico, entre otras atenciones.

Según los datos de esta fundación, se estima que en el país hay alrededor de 4,700 hondureños que padecen la enfermedad, cifra que ha aumentado significativamente, puesto que hace seis años se registraban 2,100 pacientes con insuficiencia renal crónica. 

La nefróloga Bessy Sagastume, quien labora en Diálisis de Honduras, amplió que por cada millón de habitantes, 400 están en hemodiálisis, “en Honduras tenemos entre 3,500 y 4,000 pacientes en diálisis”, acotó.

Por su parte el doctor Dany Tábora, nefrólogo de Diálisis de Honduras, informó que los adultos jóvenes padecen estas enfermedades con mayor incidencia debido a las dietas altas en azúcares y calorías y la falta de ejercicio, por lo que hizo un llamado a la juventud a evitar consumir refrescos gaseosos y ejercitarse más, además de disminuir la ingesta de alcohol, tabaco y sal.

“En los últimos tres meses hemos tenido una alta incidencia de pacientes en Diálisis de Honduras, aproximadamente unos 35 en el mes; 22 de ellos en edades de 18 a 25 años”, detalló el galeno, quien a su vez advirtió que en los últimos 10 años la obesidad se ha ido convirtiendo en una de las principales causas debido al sedentarismo, sobre todo en la población adulto joven que vienen siendo entre los 18 a 35 años.

No obstante, amplió que como tal las repercusiones de la enfermedad se empiezan a dar en pacientes mayores de 40 años, ya que después de esta edad comienza a disminuir el volumen renal en aproximadamente un 1% anual.

Lo anterior, explicó el nefrólogo, “quiere decir que después de los 40 años debemos tener un control estricto de nuestras enfermedades de base como también cuidar nuestro cuerpo, y para los adolescentes que pueden debutar con esta sintomatología, deben evitar los refrescos gaseados, además bajar de peso y hacer ejercicio”.

En síntesis, además de controlar las enfermedades principales que causan daño en riñones, el Instituto de Diabetes, Enfermedades Digestivas y Renales de Estados Unidos sugiere: 

  • Consumir alimentos saludables.
  • La actividad física debe ser parte de su rutina.
  • Tener un peso saludable.
  • Dormir lo suficiente.
  • Dejar de fumar.
  • Limitar la ingesta de alcohol.
  • Reducir el estrés.

 

 

 

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