La noticia debe tener rostro humano

Foto: Delmer Membreño.

Cuando los periodistas nos quedamos con la duda al entrevistar a un experto en economía, quien empieza hablar con un lenguaje geométrico y matemático, y por vergüenza no le preguntamos el significado de sus palabras, al final terminamos replicando textualmente toda la entrevista y no brindamos la información descodificada, de tal forma que nuestro lector pueda comprender lo que nos explicó el entrevistado.

Para ser periodistas debemos tener muchas cualidades: ser observadores, desconfiados, persistentes en un tema, analizarlo y desmenuzarlo como si fuera un forense. Sin embargo, buscamos la verdad para ayudar a los lectores que confían en nosotros para que su voz pueda ser escuchada.

Debemos esforzarnos todos los días en aprender algo nuevo de nuestra fuente y ver con otros ojos lo que pasa en nuestro país. Tratar de entender esos términos científicos, dar los datos de los investigadores que buscan con vehemencia la vacuna para salvar vidas… ¿qué nos cuesta tomarnos unos minutos y leer esas ciencias duras?

Para el caso, la economía utiliza dos tipos de lenguajes para transmitir sus ideas: el geométrico, que nos permite la visualización de la relación funcional de las variables económicas, y el matemático, que hace posible representar un modelo como un sistema de ecuaciones. Al no poder explicar con palabras claras este tipo de terminología, la noticia quedaría incompleta y no cumplimos con el requisito básico del periodismo, que es informar con claridad, precisión y veracidad.

Como periodistas tenemos la gran responsabilidad ser formadores de la opinión pública, de ahí el cuidado al momento de publicar la información que hemos recabado.

Nos convertimos, sin pedirlo, en educadores. Al estar al frente de un medio de comunicación, no importa si es radio, televisión, web o prensa escrita, debemos dar respuestas a las preguntas de la audiencia, porque ese es nuestro trabajo.

Escuchar a la población quejarse de los males sociales, corrupción, mala alimentación, inseguridad y educación, entre otros temas, es parte de nuestro diario vivir. Durante esta pandemia que tiene de rodillas al mundo, debemos preguntamos cómo podemos orientar de la mejor manera a las personas que nos escuchan y leen.

Hay muchos escépticos que no creen, arguyendo que es un invento o una conspiración de las superpotencias mundiales y que nosotros seguimos su juego; sin embargo, la realidad es otra cuando recibimos las frías cifras de Sinager y de la Secretaría de Salud, que nos muestran que a la fecha superan los 4,000 contagiados por coronavirus y 182 personas fallecidas.

Pero ese es nuestro papel, difundir la información y ayudar a la población en este momento que el coronavirus se hospeda en el país sin la intención de irse. Y se vuelve más peligroso porque su investidura es invisible, pasa por las casas, iglesias, empresas y todo lugar sin ser notado.

Únicamente nos damos cuenta de su paso cuando una víctima se contagia, y a veces en silencio muere. El dolor nos supera porque tememos que alguien cercano forme parte de esa fría estadística que a diario se difunde en radio y televisión.

Por eso me atrevo a darte estos consejos que con el tiempo he podido vivir, recordando lo que nuestros docentes y jefes nos manifestaban con rigor y con sapiencia.

Si estudias periodismo o ya estás en el campo laboral, pero que por tiempo, cansancio o estrés ya olvidaste, te lo recuerdo: ¿eres periodista, eres formador de opinión pública, debes dejar tu huella en la sociedad?

No olvides qué son noticias

La respuesta la buscamos en el diccionario, donde encontramos todas las definiciones. La noticia es un tipo de texto periodístico que se compone básicamente de tres partes: el lead o entrada, el cuerpo y el cierre. Pero lo más importante: “humaniza” tu noticia, esa cifra que dio el experto o el científico, dibújala con rostro humano.

 

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