La OMS presenta guía para el manejo de la neurocisticercosis/ Taenia solium

Para la OMS, es fundamental el manejo de pacientes con neurocisticercosis para el control de la epilepsia.

El pasado 5 de septiembre la Organización Mundial de la Salud (OMS) presentó la nueva guía titulada “Guías de la OMS en el manejo de neurocisticercosis Taenia solium”, https://www.who.int/activities/supporting-a-better-clinical-management-of-neurocysticercosis, misma que tiene el propósito de mejorar la toma de decisiones y asegurar un cuidado y tratamiento apropiado de los pacientes con neurocisticercosis. Las guías fueron desarrolladas en colaboración con los departamentos de Control de Enfermedades Tropicales Desatendidas y de Salud Mental y Uso de Sustancias, de la OMS. 

Como miembros del grupo de revisión externo se encuentran Marco Tulio Medina, director regional para América Latina de la Federación Mundial de Neurología (WFN, por sus siglas en inglés) y director del Centro Colaborador de la OMS en Honduras; Paul Cantey, epidemiólogo de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés)​; y Agnes Fleury, del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía de México, entre otros.

Metodología para elaboración de la guía

Para la elaboración de la guía, como primer paso se hizo una designación del Grupo de Dirección de la OMS con la representación de varios departamentos; como segundo paso se realizó la designación del Grupo de Desarrollo de la Guía (GDG) constituido por expertos internacionales, y en el tercer punto se designó a las personas para la revisión de pares; y posteriormente se hizo una declaración de intereses por el Grupo de Desarrollo de la Guía.

El proceso metodológico continuó con la identificación de preguntas clave y desenlaces; con la identificación, evaluación y síntesis de la evidencia disponible y finalmente, con la formulación de las recomendaciones por el GDG.

Epilepsia y neurocisticercosis

Es de señalar que la epilepsia es uno de los signos clínicos más comunes en pacientes con neurocisticercosis (NCC, por sus siglas en inglés) y la OMS reconoce que la epilepsia es una de las enfermedades neurológicas crónicas más comunes, y frecuentemente, estas personas sufren de estigmatización y discriminación.

En la guía, que está disponible de forma gratuita, la OMS hace un llamado a todos los estados miembros, especialmente de bajos y medianos ingresos, a apoyar la implementación de estrategias para un mejor manejo de la epilepsia y promover acciones que prevengan las causas de dicha enfermedad. Para la OMS, es fundamental el manejo de pacientes con NCC para el control de la epilepsia.

La Taenia solium (parásito de la clase Cestoda, que vive en el intestino delgado de los seres humanos) es una tenia (gusano parásito de cuerpo largo y aplanado) zoonótica, encontrada de forma global particularmente con una alta transmisión e hiperendemicidad en Latinoamérica, el sur y sur este de Asia y África subsahariana. Dependiendo de su ciclo de vida, tiene dos presentaciones distintas en humanos: taeniasis y (neuro) cisticersosis. Aunque las personas con taeniasis no tienen una enfermedad severa, pueden infectar tanto a cerdos como a humanos.

La neurocisticercosis se refiere al desarrollo de quistes de taenia solium (T.solium) en el sistema central nervioso humano, que causa epilepsia focal, ataques de epilepsia, hidrocefalia, dolores de cabeza crónicos, déficits focales y síntomas asociados a una hipertensión intracraneal incrementada. La neurocisticercosis es una de las mayores causas preventivas de epilepsia a nivel mundial y se estima que contribuye al 30% de casos de epilepsia donde la enfermedad es endémica.  

Recomendaciones

El número total de personas con neurocisticercosis sintomática o asintomática se estima que es de 2.56 a 8.30 millones, de acuerdo con los datos disponibles sobre la prevalencia de epilepsia. Para los expertos, es vital tener una mejor comprensión de la enfermedad y se debe trabajar en la obtención de información precisa como en datos sobre la epidemiología de la neurocisticercosis para su control. 

El criterio internacional para el diagnóstico de la neurocisticercosis incluye: un requerimiento de técnicas de neuroimagen como la tomografía computarizada (CT por sus siglas en inglés) y/o una resonancia magnética (RM), seguida por una serología. Muchas veces, el equipamiento no está disponible en todos los lugares, especialmente en países de bajos ingresos y áreas rurales, lo que dificulta identificar y tratar a los pacientes. Agregado a ello, todavía existe controversia sobre el rol, el tipo y la duración de drogas antiinflamatorias y antiepilépticas como tratamientos para las diferentes formas de neurocisticercosis.

Los tomadores de decisiones, planificadores de atención médica, académicos, investigadores y administradores de programas en gobiernos y agencias internacionales, pueden utilizar lo expuesto en la guía para implementar las resoluciones de la Asamblea Mundial de la Salud sobre la epilepsia, las enfermedades tropicales desatendidas y la cobertura universal en salud.

Para la OMS, necesario que los países de bajos y medios ingresos contribuyan al manejo de la neurocisticercosis y al fortalecimiento de los sistemas de salud.

Prioridades de investigación

Algunas prioridades y preguntas que requieren de mayor indagación para el abordaje de la neurocisticercosis son: investigación pragmática para incrementar el acceso de las poblaciones en alto riesgo a las clínicas de neuroimagen para el diagnóstico de las enfermedades neurológicas (incluyendo la neurocisticercosis) y elaborar ensayos aleatorios controlados con una administración de drogas antiepilépticas (AEDs, por sus siglas en inglés).

Según la guía, también es importante trabajar en la definición de combinaciones óptimas para el tratamiento con AEDs y terapias para pacientes con neurocisticercosis calcificada. Se debe realizar una aplicación de consideraciones especiales para pacientes infectados con neurocisticercosis y VIH, especialmente en áreas donde los diagnósticos de imágenes son limitados y costosos. También se debe considerar la serología como un primer paso en el diagnóstico.

Noticias relacionadas:

Comentarios