“Los hondureños están bastante influenciados por un tipo de crianza paternalista autoritaria”, según estudio sobre la niñez

La familia juega un papel muy importante en la crianza de sus hijos al educar con valores y  moralidad para brindar el conocimiento, carácter y los buenos hábitos del ser humano que se integrará en la sociedad.

Entendiendo que la crianza es el proceso de adquisición de conocimientos de modelos, de maneras de hacer, pensar, actuar, normas y valores propios de la sociedad en la que la persona debe vivir, se desarrolló una investigación con docentes de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) presentada hoy en un panel “Pautas y estilos de crianza de las familias hondureñas" en el marco del congreso "Situación de la niñez y adolescencia en Honduras".

De este concepto se despliega una tipología de los estilos de crianza basada en el autocontrol y bajo control, que se  define como un afectivo negativo y positivo, de acuerdo a lo que se incline a una crianza autoritaria, democrática, negligente/indiferente y permisivo sobreprotector.

Las estadísticas recabadas en nueve departamentos reflejaron que un 48.4% cría a sus hijos de una manera democrática, y en segundo lugar, con un 35.2%, está la crianza autoritaria; un 10.5% de forma sobreprotectora y un 5.9% indiferente/negligente.

“Los padres que practican el estilo de crianza democrático procuran realizar acciones que promuevan la actividad lúdica de los niños y la posibilidad de identificar las preferencias de los menores en esta área”, expresó Ángelo Moreno, docente e investigador del Departamento de Filosofía de la UNAH y parte del grupo de investigadores.

El estudio reveló que “los hondureños están bastante influenciados por un tipo de crianza paternalista autoritaria, lo que se explica por un contexto cultural autoritario que aún existe en el país; persiste la creencia de que criar consiste en proveer la necesidades materiales básicas de un hijo y por lo tanto es caro mantener a un hijo porque los hijos cuestan”.

Factores

El aspecto económico influye indudablemente de alguna manera en la percepción de los padres sobre sus capacidades de crianza. “La mayoría de los padres encuestados de bajos ingresos indicaron estar siempre preocupados por el dinero para la crianza de sus hijos, a diferencia de aquellos con altos ingresos, quienes indicaron nunca sentir preocupación en ese aspecto”, expuso el panelista Moreno.

En ese sentido, entre menos recursos económicos posee la familia, menos tiempo le dedica al cuidado de sus hijos, menos satisfacción hay en la crianza de ellos, menos tolerantes y más autoritarios se vuelven los padres.

También se identificó en la investigación que entre menos grado de escolaridad posee la familia, más procrean, y este número de hijos incide sobre la percepción de los padres, es decir que entre más hijos se tiene más se confunde el sentimiento de ser padre.

Otro factor que incurre en la crianza de los hijos es que  los padres cuyas familias están conformadas por muchos hijos piensan que la madre no debería trabajar, sino que debería dedicarse al cuidado de ellos y que los padres sean los proveedores económicos.

Religión

De acuerdo con Moreno, una de las pautas de crianza fuertes en Honduras es la religiosa. Las religiones evangélica, mormona y católica coinciden en muchos puntos, a diferencia de los testigos de Jehová. El panel se llevó a cabo en el salón preferencial de Palacio Universitario de los Deportes de la UNAH.

“Los temas como valores, sexualidad y moralidad son delicados, son muy poco o nunca abordados por los padres”, añadió.

La principal recomendación brindada por el panelista es el establecimiento de una política pública nacional respecto a los contenidos racionales (orientación en pautas y estilos de crianza), educativos (generación de un plan de educación con objetivos específicos) y prácticos que deben formar parte de la vida de los niños y niñas de Honduras.

 

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