MENOS DEL 5 % DE LOS CASOS DE VIOLENCIA CONTRA LA MUJER SON JUDICIALIZADOS

Tania es una joven llena de vida; pero su existencia dio un giro de 180 grados cuando una noche su marido le propinó una bofetada después de una noche acalorada. Luego de pedir disculpas en la mañana por lo sucedido, Tania perdonó a su compañero.  Dos semanas después, en horas de la tarde, Tania discutía con su marido por una llamada del trabajo. 

En un ataque de celos, Fernando, pareja de Tania, le infirió una golpiza a su esposa. En esta ocasión Tania no aceptó ninguna disculpa y se dirigió a la Policía a realizar la denuncia. Para su sorpresa, su caso no fue tratado con el debido respeto y en muchos casos los operadores de justicia efectuaban preguntas que ponían en duda su palabra. Después de dos años, Tania vive feliz; pero su caso aún se encuentra en los archivos de la Fiscalía de la Mujer, esperando juicio.

La historia anterior es ficticia; pero la realidad de la misma no está fuera de la realidad, y es que de acuerdo a la coordinadora de los Estudios de la Mujer, Karla Aguilar, menos del 5% de los casos de violencia contra la mujer son judicializados.

La situación se vuelve preocupante cuando los casos de violencia contra la mujer ocupan el segundo delito más denunciado en Honduras, cerrando cada año con al menos 10,000 denuncias, según datos del Ministerio Público.

Datos del Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) revelaban que en dos años cerca de 4,500 mujeres fueron asesinadas. Estos datos han levantado preocupaciones en la Organización de Naciones Unidas, y en dicho documento la entidad hacía la siguiente reflexión: “Las barreras de género en el trabajo son las mismas que están enraizadas en leyes, normas sociales y políticas discriminatorias”.  

Revictimización

Hasta el 2014, unas 4,629 mujeres fueron atendidas por algún tipo de agresión,  lo que representa un 29.22 por ciento de las evaluaciones realizadas Clínica Forense de Tegucigalpa.

Aguilar señala que en ese proceso de presentación de la denuncia y revisión del caso se somete a la mujer a una revictimización “este proceso consiste en someter a la mujer a declarar continuamente ante varios policías, fiscales y el médico; por lo que  se somete a la víctima a una revictimización”.

La académica destaca que esta situación ocurre porque “se le ha quitado funciones a la Fiscalía de la Mujer y han colocado el personal calificado en otras fiscalías, por lo que no existe un proceso corrector para la colocación de la denuncia”.

Estructura

Para la socióloga Elizabeth Urbina, el problema de la violencia es un tema que debe ser analizado estructuralmente ya que en materia legal sÍ han  existido avances por la firma de convenios internacionales para la protección de la mujer; pero en la práctica cotidiana existe un retroceso.

“Tenemos que partir que vivimos en una sociedad patriarcal donde las prácticas que acentúan el machismo no se pueden obviar porque están presentes en el discurso, en los ámbitos laborables, entonces debemos analizarlo desde el ámbito de la estructura como un problema que trastoca la cultura hondureña”, manifestó Urbina.

Retroceso

En tanto, la socióloga Aguilar es del parecer que  en los últimos años  se ha tenido un retroceso  en materia  de justicia para los casos de violencia contra la mujer, que atribuye a “la falta de confianza en los organismos e instituciones operadores de justicia, una porque se tarda demasiado en el caso  y la revictimización de la víctima.

Otro de los factores señalados es la falta de competencias por parte de los aparatos de justicia, ya que no cuentan con el recurso humano preparado para recibir las denuncias.

La falta de desperdicio de los recursos, para el caso, Aguilar señala que “existe una mora judicial creciente que se debe a la falta de operadores de justicia capaces de atender los casos con prontitud”.  

 

 

 

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