Mitos y realidades de los 200 años de independencia de Honduras

Primer grito de Independencia en Centroamérica.

Con motivo de la celebración del Bicentenario de la Independencia de Honduras, el Sistema Bibliotecario de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras realizó la conferencia “200 años, mitos y realidades” en donde el historiador Carlos Palacios, basado en documentos históricos, devela las verdaderas circunstancias de la independencia de Centroamérica.

“La independencia de Centroamérica no fue más que una negociación de grupos de poder sin importar la filiación política y religiosa y se manifiesta claramente en el acta de 1821 el control ejercido por la oligarquía conservadora guatemalteca”, afirma el historiador y docente Carlos Palacios.

Asimismo, dijo que la independencia en América se supone que tiene su antecedente en la Revolución Francesa de 1789, bajo los principios liberales de igualdad, libertad y fraternidad; sin embargo, en el acta de independencia de 1821 no se hace mención a estos principios, sino por el contrario, solamente se dice que nos volvemos independientes de España, pero continúa su régimen y figuras políticas dentro del poder.

Posteriormente en uno de los puntos de esta independencia, redactada en 19 numerales, se expone que el régimen político debe tener una junta consultiva donde aparece la figura de José Cecilio del Valle, quien pese a que fue parte de esta junta nunca promovió realmente la independencia, sino más bien estuvo de acuerdo con la anexión a México que hacía perder toda libertad.

En esta acta el peso de la Iglesia Católica es evidente y pide que se mantenga viva la religiosidad, protegiendo a sus personas y propiedades religiosas y promoviendo su fe desde el Estado para siempre tener el control sobre los pobladores y evitar revueltas del pueblo ante el régimen, situación que luego de 200 años sigue sucediendo.

Anexión a México y segunda independencia

Los conservadores, entre ellos José Cecilio del Valle, consideraban que para mantener el poder debían establecerse relaciones con México y de esa manera igualar la monarquía americana manteniendo la vieja estructura del virreinato y haciendo perder a Centroamérica su independencia, que internamente causó una guerra terrible entre las diferentes provincias.

El 1 de julio de 1823 las Provincias Centroamericanas se declaran realmente independientes y se empiezan a insertar ideas liberales donde claramente el manifiesto poderío de la Iglesia Católica y de los conservadores se debilita.

En esta segunda acta, pese a tener ideas de libertad, tampoco se menciona ninguno de los principios de la Revolución Francesa ni se incluye al pueblo para su participación y beneficios, por lo que no se consideran acontecimientos populares, estos documentos aún se encuentran en secretividad practicada de acuerdo a las oligarquías.

En el acta de 1823 se manifiesta claramente el ánimo de ser independiente de España y de cualquier otro país y definen hacerse llamar como Provincias Unidas de Centroamérica, nombre que duró aproximadamente un año ya que posteriormente estas se separaron por conflictos territoriales y otros intereses políticos.

Héroes de la independencia

El conocimiento básico del sistema educativo enseña que los héroes de la independencia fueron Dionisio de Herrera, José Cecilio del Valle, José Trinidad Cabañas, José Trinidad Reyes, Francisco Morazán y el indio Lempira, sin embargo, el historiador considera que esto dista mucho de la realidad en que sucedieron los hechos, ya que no coinciden en tiempo y espacio.

De todos estos héroes de la independencia antes mencionados, los únicos que estuvieron presentes en este proceso fueron Dionisio de Herrera y José Cecilio del Valle, sin embargo, este último, con su pensamiento conservador, no debe considerarse un prócer  de la patria, contrario a Dionisio de Herrera, quien se opuso a la anexión a México y firmó el acta de los pliegos de la independencia.

Francisco Morazán, y en un momento posterior a este tiempo, José Trinidad Cabañas, fueron quienes sí lucharon por Centroamérica, pero que no tenían como fin la independencia.

Y el indio Lempira debería ser considerado uno de los héroes más importantes, aunque no se puede considerar héroe de la independencia porque los acontecimientos sucedieron con muchos años de antelación, debe ser exaltado por su condición de guerrero en contra de los españoles para proteger al pueblo indígena, no obstante, pese a los 200 años y más de 500 años de la llegada de los españoles, siguen muriendo indígenas por la defensa de su pueblo y sus tierras.

Finalmente, el historiador exhortó a la población a hacer un llamado a la reflexión de la verdadera independencia y dijo que no debe ser celebrada en un contexto donde se está vendiendo el país, reprimiendo al pueblo, con economías comprometidas donde se quieren instalar ZEDE, sino viendo la realidad con objetividad.

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