Odontología forense, el segundo método de identificación más empleado en Honduras

Imagen cortesía de Investigación y Desarrollo.

La jefa de la sección odontológica de la Dirección General de Medicina Forense (DGMF), Melissa García, indicó este día que la odontología forense constituye el segundo método de identificación post mortem más utilizado en Honduras después del dactilar.

Según lo expuesto por la experta en el marco del Primer Congreso Virtual Multidisciplinario de Odontología de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), dicho procedimiento es empleado para identificar los cadáveres que ingresan a la morgue del Ministerio Público en estado avanzado de descomposición, cuerpos carbonizados, encostalados o restos óseos, en cuyos casos a menudo constituye la única herramienta posible para establecer la identidad.

Dado que en la identificación forense todas las ciencias trabajan de manera interdisciplinaria, como piezas de un rompecabezas, García explicó que en la realización de la autopsia medicolegal participan, además del odontólogo forense, el médico que ve la parte indiciaria e identifica tatuajes, cicatrices o alguna seña particular que pueda ayudar en el proceso; los técnicos en dactiloscopía por la parte de las huellas dactilares, y los genetistas. Cuando se requiere, también pueden ayudar ciencias como la antropología y la radiología.

“Tratamos de que todos los cadáveres que se entreguen vayan identificados científicamente para evitar algún tipo de problema, pues el único alivio para los familiares de un desaparecido reside en la confirmación creíble de su muerte y en el conocimiento de que los restos han sido o serán tratados con dignidad, de acuerdo con sus creencias culturales o religiosas”, dijo.

De acuerdo con la conferencista, en la parte de la odontología forense lo que se hace es una comparación entre la información dental de la persona en vida (historias clínicas, modelos de estudio, fotografías o radiografías), con la información post mortem facilitada por los familiares que se apersonan a la morgue para retirar el cuerpo. El cotejo puede ser de tres maneras: por medio clínico, por medio diagnóstico o por una combinación de ambos. Cuando con estos procesos no se logra identificar a la persona, se procede a la realización de una prueba de ADN.

En el marco de su participación en el evento organizado por la Facultad de Odontología, la experta en la temática señaló que, por su posición anatómica y su capacidad para soportar temperaturas de hasta 1,300 grados Celsius, además de que las características de la dentadura de cada persona son completamente diferentes y son como una “caja negra”, a pesar de las circunstancias de la muerte conservan información que permite determinar el sexo de la víctima, raza, ocupación, edad, patologías y tratamientos. “Es como si tuviésemos una huella dactilar a nivel de la dentadura, eso hace que utilicemos los dientes como método de identificación”, señaló.

Adicional a la identificación post mortem, la odontología forense contribuye a identificar a los hechores en caso de lesiones por violencia doméstica, maltrato infantil, accidentes de tránsito o riñas y confrontaciones, al evaluar la gravedad de estas, pues “casi siempre el primer golpe va a la cara”, y a determinar la responsabilidad tanto del profesional como del paciente en caso de algún daño durante la realización de algún procedimiento odontológico.

El video de la conferencia puede visualizarse aquí: https://www.facebook.com/odontologia.unah.edu.hn/videos/1000808323704891.

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