Omnis Religio reconoce aportes educativos y culturales a Latinoamérica de cientista hondureño

José Manuel Fajardo Salinas, docente e investigador universitario, cuenta con un grado académico de ph.D en Filosofía.

La fundación alemana, Stiftung Omnis Religio, otorgó al profesor de Filosofía de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), José Manuel Fajardo, el premio de patrocinio 2022 por sus aportes a la educación y cultura a través de la investigación Perspectivas Hermenéuticas para la Justicia Intercultural en el Proyecto Educativo Centroamericano “Escuela para Todos”.

El referido trabajo consiste en un esfuerzo por realizar a nivel universitario una réplica de lo que Escuela para Todos hace a nivel de los campesinos a fin de contribuir al fortalecimiento de la identidad cultural centroamericana, tomando en cuenta las similitudes entre cada una de las naciones y el hecho de que las costumbres y tradiciones autóctonas siguen vivas, especialmente en el campo.

Al respecto en la carta de notificación de la determinación de otorgarle el premio de patrocinio interreligioso 2022, la junta directiva y el patronato de Onnis Remigio expresaron al académico hondureño su interés por apoyar su investigación como una importante contribución a la renovación de la educación en una convivencia interreligiosa e intercultural en Centroamérica.

“Con el premio de patrocinio 2022, nuestra Fundación Omnis Religio honra por primera vez un proyecto académico latinoamericano que, en su función multiplicadora, puede repercutir también en la resonancia internacional de nuestra Fundación en el continente latinoamericano”, cita uno de los párrafos.

El documento señala que con este apoyo económico se abre una perspectiva mundial para la proyección internacional del trabajo de dicha organización sin fines de lucro, en materia de interreligiosidad e interculturalidad en la región.

Escuela para todos

El profesor Fajardo, quien además de ejercer la docencia forma parte del Grupo de investigación Fundamentos filosóficos de la identidad nacional hondureña y del programa Soy profesor UNAH, señaló que los elementos culturales y religiosos son claves para poder lograr un mundo donde las personas se entiendan mejor.

En ese sentido indicó que, como parte de su investigación, en la actualidad se desempeña como profesor visitante en la Universidad de Panamá (UP), donde también realiza una investigación de archivo en el Centro Regional Universitario de Cocle (CRU Cocle) y por su cercanía con Costa Rica, esta se extiende al Instituto Centroamericano de Extensión de la Cultura (ICECU), ubicado en San José, donde hay un archivo de más de 200.000 cartas procedentes de Centroamérica y del sur de México, especialmente de sus zonas rurales. Estas cartas contienen 500.000 consultas sobre todas las ramas del saber humano, a las cuales se les ha dado contestación particular, sumando un millón de preguntas y respuestas a lo largo de cinco décadas de trabajo.

Lo anterior en virtud de que el programa Escuela para todos surgió en los años 60, una época donde los procesos de escolarización eran limitados. Inicialmente fue financiado por Alemania y estaba orientado a enseñarle, a través de los libro-almanaques y programas radiales, a leer y escribir a los campesinos de Centroamérica que no habían tenido acceso a estudios formales.

Desde que salió al aire por primera vez el 12 de octubre de 1964,  el programa radial ha transmitido más de 11.000 ediciones que siguiendo el formato pregunta/respuesta, o conferencia, han reforzado auditivamente las respuestas dadas por la vía postal. Esto a través de más de 70 emisoras esparcidas por toda Centroamérica, y desde hace algunos años en radios de USA, atendiendo a población centroamericana migrante.

Asimismo el Libro-Almanaque, de edición anual, que contiene artículos ilustrativos de los temas más consultados por la audiencia, lleva 57 ediciones continuas hasta este 2022, llegando a inicios del siglo XXI a tener un gran total de circulación distribuida y pagada de 13 millones y medio de libros en tres décadas y media. En el transcurso de los años se hicieron ediciones con tiradas que fueron desde 40.000 hasta 600.000 ejemplares anuales (promedio de medio millón de ejemplares; en la actualidad se ronda por los 200,000 ejemplares).

Se calcula que para finales de la década de los setenta, el programa tenía tres millones de lectores y más de tres millones de radioescuchas, sumando más de seis millones de seguidores (la mitad de la población rural centroamericana de ese entonces).

“Este proyecto a o largo de los años, especialmente en la década de los 60’s ha ayudado mucho a los campesinos a comprender un mundo cultural inmenso y desconocido que se estaba abriendo. Fue una especie de facilitador cultural, voz amable, en el sentido de que los avances de la ciencia y la tecnología se explicaban con palabras sencillas para una fácil comprensión”, manifestó el investigador.

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