ONV-UNAH: El 61% de los femicidios son perpetrados por hombres con vínculos sentimentales con las víctimas

Migdonia Ayestas, coordinadora ONV-UNAH.

La coordinadora del Observatorio Nacional de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (ONV-UNAH), Migdonia Ayestas, indicó este martes durante un foro organizado por la Iniciativa Spotlight que entre el 2012 y el 2020 ocurrieron en el país 4,216 muertes violentas de mujeres y femicidios. De estos, el 61% fueron perpetrados por hombres que tenían vínculos sentimentales con las víctimas.

Durante su intervención la funcionaria universitaria y experta en la temática indicó que, en lo que va del 2021 ya se registran más de 209 crímenes de este tipo, con un lapso de 30 horas entre uno y otro y un índice de impunidad del 95%, pese a su gravedad, tal como ocurrió en el 2019 donde a penas 22 de los 401 fueron judicializados, colocando a Honduras como el más violento de Centroamérica y uno de los más peligrosos del mundo para ser mujer.

A la violencia femicida se suma la sexual. De las  17,681 evaluaciones realizadas por la Dirección General de Medicina Forense, el 88.5% fueron mujeres y niñas y el rango de edad de mayor riesgo es el de cero a 14 años; el 75.1% de los agresores fueron personas conocidas. Adicionalmente, durante el 2020 hubo un incremento de 16% en el número de denuncias y llamados de auxilio por violencia doméstica e intrafamiliar al 911 y de 6% durante el 2021.

“Esta violencia femicida está precedida por muchos actos de violencia doméstica, intrafamiliar, sexual, acoso, hostigamiento y persecución y los cuerpos muestran señales de ensañamiento como quemaduras, mutilaciones, que mandan un mensaje al resto de las mujeres. Esto sin duda es una práctica cultural, una manifestación de las relaciones de poder que afectan la vida de las mujeres y las niñas y un problema de salud pública que las autoridades correspondientes deben abordar y prevenir”, advirtió Ayestas en el marco de dicho espacio orientado a compartir los avances y logros de la referida estrategia mundial de la Unión Europea (UE) y la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y contribuir a generar diálogo y reflexión conjunta con actores clave de la institucionalidad, sociedad civil, y medios de comunicación, para continuar trabajando de manera articulada.

Una problemática global

La representante del grupo nacional de referencia de la sociedad civil, Xiomara Bú, manifestó que, si bien es cierto la violencia contra las mujeres y las niñas (VCMN) a un nivel tan extremo como el de los femicidios no se focaliza únicamente en el contexto nacional, sino que es una problemática global, es insólito que en pleno siglo XXI donde se quiere apostar por una cultura de derechos humanos, exista tanta deshumanización.

Al respecto señaló que durante más de tres décadas los movimientos de mujeres y feministas han estado incidiendo, pero los cambios estructurales logrados necesitan del respaldo del sector gubernamental y de la cooperación internacional para surtir efecto y lograr una escucha más activa de las demandas, sobre todo tomando en cuenta la actual crisis de gobernanza y gobernabilidad que afecta al país.

“No se debe dejar de lado la articulación de las políticas de Estado con los compromisos en la Agenda 20/30 y sobre todo una postura, desde el enfoque de derechos, de no dejar a nadie atrás y realmente impulsar criterios de interseccionalidad para visibilizar los grupos étnicos, las personas con discapacidad, las personas con VIH/Sida, la comunidad LGTBI y otros actores clave, pero eso solo es posible con una verdadera voluntad política de los tomadores de decisión, la receptividad a la escucha y no temer a la crítica como punto de partida para la innovación, nuevas propuestas y nuevos resultados”, dijo.

“La escucha tiene que ser más descentralizada; tenemos que fortalecer estos procesos que advienen a nuevos escenarios políticos para que esta iniciativa ponderada no se caiga y realmente sea sostenible y tener más presente la potenciación de la interlocución de la sociedad civil para que los criterios de justicia en equidad y distribución de fondos para acciones concretas tengan la conducción debida y se logren las metas propuestas”, añadió.

En ese contexto la coordinadora residente del Sistema de las Naciones Unidas, Alice Shackelford, resaltó la importancia de aprovechar la conmemoración de independencia de Honduras para posicionar el tema de la eliminación de la VCMN y la violencia basada en género, particularmente de los femicidios, en el centro de la agenda pública nacional y fortalecer ese compromiso, aprovechando el apoyo de la cooperación internacional a través de diferentes proyectos.

“Los femicidios y la violencia contra las mujeres y niñas son la otra pandemia que está presente desde hace muchísimo tiempo. Honduras en el 2019 resultó ser el país con el más alto índice de femicidios del mundo, entonces los desafíos son enormes en ese sentido; los niveles de violencia contra mujeres y niñas han aumentado de manera desproporcionada”, expuso la diplomática, quien además se mostró preocupada ante la normalización de dicho fenómeno y de la información que se genera en torno a el.

Por su parte la directora del Instituto nacional de la Mujer (INAM), Ana Aminta Madrid, indicó que la violencia contra las mujeres y las niñas es una manifestación simbólica extrema de la desigualdad existente en la sociedad que atenta y constituye una grave violación de los más elementales derechos humanos. Las víctimas y sobrevivientes se ven afectadas por una espiral de delitos que atentan contra su integridad y su vida, situación que se ha visto agravada por la pandemia de COVID-19 y el paso de los huracanes Eta e Iota, que develaron un retroceso significativo en los avances obtenidos.

“La violencia contra las mujeres y las niñas no cesa; lo que ya era una problemática en nuestro país, ahora es una emergencia y esta otra pandemia es la que tenemos que combatir”, manifestó, al tiempo que señaló que ante este panorama y el marco de sus potestades institucionales el INAM ha replanteado su quehacer y concretado acciones como por ejemplo la creación de la Escuela de género y la oferta de diversas capacitaciones.

Iniciativa Spotligh

En consonancia con la necesidad de dar respuesta a las necesidades de las mujeres y niñas afectadas por la violencia machista, la Iniciativa Spotlight lanzada en el 2018 ha priorizado su trabajo en los municipios de Tegucigalpa, San Pedro Sula, Choloma, La Ceiba e Intibucá, los cuales presentan los más altos índices de violencia contra las mujeres y femicidios en el país.

El Programa trabaja con diversos actores internacionales y nacionales, estatales y de la sociedad civil, algunos de los cuales forman parte de su estructura de gobernanza a través de su Comité Directivo Nacional y del Grupo Nacional de Referencia de la Sociedad Civil, para guiar, asesorar e implementar acciones orientadas a fortalecer las capacidades nacionales con el fin de eliminar la violencia contra las mujeres y las niñas.

Los ejes se enmarcan en la consecución de seis resultados orientados a la eliminación de la violencia contra las mujeres y las niñas y los femicidios: marcos normativos y de políticas públicas, fortalecimiento institucional, cambio de normas sociales y comportamientos, servicios de calidad y con enfoque de prevención y resiliencia, gestión de datos e información para orientar las políticas y programas enfocados en VCMN y femicidios, y el movimiento de mujeres y organizaciones de sociedad civil.

La grabación del foro de alto nivel para el abordaje de la violencia contra las mujeres y niñas y femicidios en Honduras está disponible en el siguiente enlace: https://www.facebook.com/onuhn/videos/540570270345450.

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