OV-UNAH DEMANDA INTERVENCIÓN DEL ESTADO ANTE CRÍMENES CONTRA MENORES DE EDAD

Los menores Kenneth Alejandro Castellanos (7) y Luis Edgardo Hernández (13), al momento de ser sepultados en un cementerio de la zona norte.

Al menos 12 menores de edad han sido asesinados en los últimos días en el país, situación que amenaza con “el futuro de Honduras” y despierta la preocupación y el desconcierto de la sociedad hondureña.

La madrugada de ayer domingo cuatro menores, entre ellos una adolescente de 13 años de edad, perdieron la vida a  manos de un hombre en la comunidad de Limón, Colón. Este homicidio múltiple se suma a la serie de crímenes contra infantes que se ha registrado en la colonia La Pradera en San Pedro Sula, donde ya son ocho las víctimas.

“No es posible que sigamos serenos viendo y tolerando lo que está pasando, hoy las víctimas son los niños  ¿y mañana quien más, cuántas familias deben perder, sufrir y llorar la partida de sus hijos e hijas para que hagamos algo?”, fueron las palabras de la coordinadora del Observatorio Nacional de la Violencia, Migdonia Ayestas, al conocer los hechos.

Invisibilizado

“La violencia hacia los niños y las niñas es un fenómeno invisibilizado, aun cuando está presente en la vida cotidiana. Esta situación es evidente en los barrios, colonias y municipios con alta incidencia criminal, en donde es natural  cualquier tipo de violencia; son espacios en donde se ha perdido la convivencia, el tejido social y no existe la intervención de parte la autoridad competente, es lógico que sea un terreno fértil para que permanezcan y se fortalezcan grupos delincuenciales organizados que causan miedo en la población y se vuelven terrenos en disputa”, dijo la funcionaria.

“Es aquí, donde se hace necesario la respuesta del Estado ante la demanda de la ciudadanía de que establezca una política integral de seguridad que pase del enfoque policiaco- militarista (combate al delito) a un enfoque de prevención, donde se fortalezcan las capacidades  y valores de los niños, niñas y sus familias para la promoción de la convivencia social que es clave para garantizar la vida y la seguridad de las personas y el respeto a las garantías individuales”, continuó

De acuerdo con Ayestas “para que se haga una verdadera investigación y se dé con los responsables es necesario que se establezcan políticas más allá del control y la represión, se deben establecer estrategias de prevención para evitar que estos niños y jóvenes sean captados por la delincuencia, pero también desarrollar estrategias para que los que ahora enviamos a las cárceles sean rehabilitados y posteriormente reinsertados en la sociedad, hay que incluir en las políticas sociales a los excluidos”.

Exigen respuestas

El viernes anterior el fiscal general de la república, Oscar Chinchilla, se desplazó hacia el norte del país para conocer la situación de aquel sector y coordinar los mecanismos de acción en cuanto al asesinato de varios menores en la zona. “La muerte de estos menores es algo que genera consternación y rechazo en la sociedad hondureña, nosotros estamos obligados a investigar cada una de las hipótesis que se planteen”, manifestó a través de una radioemisora capitalina.

Los familiares de las víctimas están a la expectativa de las respuestas de las autoridades para esclarecer estas muertes que según la Policía y algunos pobladores han sido ocasionadas  por pandilleros bajo el mismo patrón de privarlos de su libertad para luego torturarlos y ejecutarlos en las cañeras y otros lugares solitarios.

Según cifras manejadas por Unicef, desde el 2009 se han registrado en el país al menos 3,111 crímenes contra menores de edad, la mayoría de ellos han sido asesinatos con arma de fuego.

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