Para finales de agosto se prevé mejoramiento en los niveles de embalses en la capital

Fotografía: Sanaa

Para finales de agosto y principios de septiembre se prevé la normalización de las lluvias sobre el territorio nacional, tras un "falso verano" que se extendió hasta junio y la posterior canícula que inició en junio, lo cual provocó un descenso en los niveles de las fuentes de agua y sequía en el suelo.

Así lo dio a conocer este martes el hidrólogo del Instituto Hondureño de Ciencias de la Tierra (Ihcit), Max Ayala, quien detalló que la mejoría de los niveles de las represas Los Laureles y La Concepción, embalses que en la actualidad se encuentran en un 27% y 44% de su capacidad.

“Ahora con las lluvias que empiezan a darse, la mayoría del agua se queda en el suelo y no puede ser aprovechada, por lo que se tiene que esperar mas lluvias en los meses de septiembre y octubre para ver una mejoría en los niveles de los embalses”, dijo.

En cuanto a la frecuencia con que el Servicio Nacional de Acueductos y Alcantarillados (Sanaa) suministra el vital líquido a las diferentes colonias de la capital, misma que va desde seis hasta 15 días, el experto de dicho ente de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) añadió que esto también esta relacionado con la capacidad de producción de agua potable la cual en muchos casos se ve limitada por el equipo o por los químicos utilizados para el tratamiento.

Nuevos embalses

En la actualidad el Distrito Central cuenta únicamente con dos embalses, el de Los Laureles cuyo nivel máximo de operación es de 1,033 metros sobre el nivel del mar (msnm) y el mínimo de 1,002 msnm, que abastece a alrededor de 210,000 habitantes, y el de La Concepción, ubicado en la cuenca del Río Grande, con un nivel máximo de operación de 1,156.80 msnm y un mínimo de 1,114 msnm, más las fuentes superficiales de El Picacho, El Hatillo, El Chimbo y Miraflores, que juntas suman 552 litros por segundo, de los 1255 que suelen producir en total.

Mientras tanto el crecimiento poblacional sigue en aumento, a un ritmo de entre 40,000 y 45,000 habitantes cada año, rondando ya los dos millones. En consecuencia, también crece el número de viviendas y la demanda de servicios públicos, desconociendo en muchos casos si tendrán acceso o no.

Ante esta situación y como un adicional a la paliativa distribución de pipas por parte del gobierno local, el funcionario universitario planteó la posibilidad de cavar pozos, tal como se ha hecho en San Pedro Sula, y para ampliar la capacidad de almacenamiento y garantizar un servicio oportuno a los miles de abonados, reiteró la necesidad de construir en el corto plazo las represas Guacerique y Río del Hombre, y posteriormente Jiniguare y San José; esta última fue concesionada a principios de 2021 y se encuentra en trabajos de terracería por la empresa Hidalgo-Hidalgo, propiedad de la concesionaria Covi.

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