Porcentaje de abstencionismo en elecciones internas puede elevarse a más de 50%

Las elecciones están programadas para este 14 de marzo de 2021, según lo estipulado por el Consejo Nacional Electoral.

Inmersa en una crisis sanitaria, económica y política, la población hondureña acudirá este 14 de marzo a un nuevo proceso electoral en el que se disputarán unos 2,590 cargos de elección popular de cara al a las Elecciones Generales a finales de este año, sumado a los anteriores factores habrá que agregarle un descontento general de la población hondureña y una pérdida casi total de credibilidad de la clase política ante los millones de votantes que ejercerán su derecho a elegir.

Esto es un coctel de ingredientes que sin duda puede profundizar la crisis sociopolítica que se viene gestando en el país desde 2009 y que se ha profundizado en los últimos comicios de 2017, sostiene Rolando Sierra, director de la Facultad Latinoamérica de Ciencias Sociales (Flacso).

El experto, quien cuenta con un doctorado en Pensamiento y Análisis Político, considera que entramos a este proceso electoral que puede ser crítico,  pues no se han hecho las reformas electorales que se venían demandando en función de que las elecciones no sean factor de crisis en el país y que desemboquen también en un abstencionismo que según Sierra, superaría el 50% en estas elecciones. El seguimiento de los datos de abstencionismo desde 1980 evidencia que este fenómeno ha venido en aumento en el país, en esos primeros comicios en la nueva era democrática el abstencionismo fue de apenas 18%, en cambio en las elecciones de 2017 fue de más de un 45%, lo que pone de manifiesto un panorama sombrío en ese apartado en los próximos procesos.

“Entramos a un proceso electoral sin herramientas y mecanismos que demanda el país, se han hecho reformas electorales que han sido más institucionales que sustanciales”, destaca sobre el poco accionar de la institucionalidad hondureña en este apartado. “Honduras es un país en el que actualmente hay menos confianza por parte de la ciudadanía en los resultados electorales y en la institucionalidad electoral”, continúa diciendo.

Además lamenta que no haya existido hasta la fecha una depuración del censo electoral, mecanismo que era necesario fortalecer para garantizar procesos electorales transparentes y confiables, mismo que se concretaría con la emisión de una nueva tarjeta de identidad.

“Estamos a estas alturas y no ha habido distribución de la nueva tarjeta de identidad, se va a votar con la anterior, esto sin duda llevará a situaciones de crisis”, argumenta Sierra ,quien tiene una amplia experiencia con más de 20 libros publicados en temas de gobernabilidad, desarrollo, pensamiento e historia.

 Campañas de confrontación

Para el experto, las actuales campañas no dejan de ser campañas de confrontación, de crisis en el interior de los partidos y candidaturas en donde no hay consensos, esto podría traer aún más crisis dentro de ellos después de los resultados que arrojen las urnas el 14 de marzo, por lo tanto no se están viendo propuestas electorales con planteamientos serios de cómo resolver los grandes problemas que enfrenta al país.

“Más que una visión pesimista es una visión realista en donde no van a ver cambios importantes, sino de una crisis sostenida o que se pudiera profundizar en un escenario radical, lo cierto es que el país no visualiza cambios importantes en este proceso electoral”, lamentó.

Ante un escenario nada alentador, Sierra recomienda a la clase política sentarse y de alguna manera establecer las reglas del juego lo suficientemente claras sobre todo para que en las elecciones generales no vayan a surgir situaciones críticas, es decir esclarecer temas vitales como la reelección, el tema de la segunda vuelta, despolitización de las mesas electorales y la institucionalidad electoral.

Para él,  Honduras está en una situación socioeconómica sumamente difícil que que no debería verse afectada por una crisis sociopolítica que tendría grandes efectos sobre la economía y la inversión extranjera, la seguridad jurídica y el estado derecho, que son los temas centrales que hay que trabajar en Honduras para que se permita marchar hacia mejores estadios de desarrollo, y de esa forma el país pueda entrar en una agenda de lucha contra la corrupción e impunidad, apartados que son la base de la falta de confianza y legitimidad que la clase política tiene ante la población.

Ausencia de liderazgos

Para el experto, uno de los principales problemas que genera la reelección en los países que lo permiten es que produce crisis dentro de los partidos porque no se da la oportunidad de estar renovando sus líderes políticos.

“Actualmente vemos en el país una crisis de liderazgos políticos, no hay nacimiento de los mismos, esto trae como consecuencia el abstencionismo electoral”, acotó

Observa, además con preocupación, cómo en los últimos años los presidentes electos apenas ganan con el 24 o 26% del electorado, y como consecuencia sus gobiernos tienen muy bajos niveles de legitimidad, y al no tenerla, no tienen la capacidad de liderar la sociedad hondureña cada vez mas polarizada.

 Las elecciones generales, por lo tanto, serán un desafío enorme para la institucionalidad y los partidos políticos, en estas votaciones primarias mucha gente, por diversas razones, no va a poder ir a votar, con el contexto del COVID-19 y no tener clara su documentación con su vieja tarjeta de identidad y la falta de confianza en los partidos políticos”, finalizó diciendo.

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