Profesora de la UNAH brinda pautas para la prescripción del ejercicio físico

Gissell Madeling Méndez, Máster en Actividad Física, Entrenamiento y Gestión Deportiva y profesora de la Facultad de Humanidades y Artes de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras brindó la conferencia "Prescripción del ejercicio físico" en el marco de la asignatura  Promoción de Estilos de Vida Saludable de la Carrera de Nutrición de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).

En términos generales se considera la adaptación del método transteórico, que incluye cinco etapas: precontemplación, contemplación, preparación, acción y mantenimiento. Estas etapas son importantes no solo por su secuencia natural en la realización del ejercicio, sino por la adaptación de la persona a la actividad física. La descripción de cada una, según lo explicado por Méndez es:

  • Pre contemplación: en esta etapa la persona no es consciente de tener un problema, y es frecuente que haya mecanismos de defensa como la negación o la racionalización.
  • Contemplación: en esta fase la persona se da cuenta de que tiene un problema, empieza a mirar los pros y contras de su situación, pero todavía no ha tomado la decisión de hacer algo.
  • Preparación: la persona ya ha tomado la decisión de hacer algo al respecto y empieza a dar algunos pequeños pasos.
  • Acción: la persona toma ya los pasos necesarios, sin excusas, ni demoras.
  • Mantenimiento: la nueva conducta está instaurada, empieza a ser un nuevo hábito.

En cuanto a la prescripción de la actividad física, la profesora universitaria explicó que se puede definir como "el proceso por el que se recomienda un régimen de ejercicio físico de manera sistemática e individualizada, según las necesidades y preferencias del individuo, con el fin de obtener los mayores beneficios con los menores riesgos".

Los descriptores relevantes de la actividad y el ejercicio físico son componentes que permiten dosificar la actividad física que una persona recibe depende de los factores englobados en el principio FITT, que se refiere a la frecuencia, intensidad, tiempo y tipo.

Méndez explicó que estos factores se pueden manipular con el fin de variar la dosis de actividad física ya que, con frecuencia, estas dosis se expresan en términos de gasto de energía o consumo de calorías. Es decir, "si la actividad física es más intensa, la persona puede gastar calorías a una velocidad más elevada, lo que puede reducir la cantidad de tiempo necesaria para quemar una cantidad establecida de calorías", apuntó Méndez.

Los factores a tomar en cuenta para los descriptores incluyen los siguientes aspectos:

  • Frecuencia (nivel de repetición): la cantidad de veces que la persona realiza actividades físicas a menudo expresada en número de veces a la semana.
  • Intensidad (nivel de esfuerzo): es el nivel de esfuerzo que implica la actividad física a menudo descrita como leve, moderada o vigorosa.
  • Tiempo (duración): la duración de la sesión de actividad física.
  • Tipo la modalidad específica de ejercicio que la persona realiza por ejemplo correr, nadar, etc.

Se debe tener en cuenta la sobrecarga que se da en la actividad física planificada a la persona, para que su resistencia sea la adecuada en la medida en que se avanza o, como menciona Méndez, la progresión, que es la forma en que la persona debe aumentar la sobrecarga con el fin de promover la mejora continua de su condición física y se trata de un aumento gradual en la frecuencia, la intensidad o el tiempo, o una combinación de los 3 componentes.

En la prescripción de la actividad física se debe tener una fase diagnóstica, que será útil para identificar a las personas que tienen contraindicaciones absolutas para hacer ejercicio, conocer a las que deberán deberían hacerlo bajo supervisión médica, disminuir todo lo posible el riesgo que existe en el momento en que se hace ejercicio, e identificar a las personas que tienen factores de riesgo de sufrir enfermedad cardiovascular.

Proceso de la planificación del entrenamiento compartido por la Profesora Méndez.

Una vez avanzada la fase diagnóstica se puede realizar la planificación del entrenamiento, que requiere prever o visualizar el futuro utilizando la experiencia del pasado y desde las posibilidades del presente: dónde estamos y dónde queremos llegar. Con esto se planifica un programa de entrenamiento y de competencia. Además, se debe tener en cuenta que una sesión de entrenamiento siempre debe tener una fase de calentamiento y una vuelta a la calma y en todo momento se debe incluir la evaluación y control o seguimiento.

La selección de una técnica, método o instrumento en particular dependerá de numerosos factores como el propósito del estudio, el diseño de la investigación, la puesta en práctica, el coste, el nivel de precisión y la especificidad necesaria, los aspectos relacionados con la validez y reproductibilidad de los datos obtenidos, así como la edad coma el sexo y el grupo racial de los participantes. Cada método tiene sus propias ventajas e inconvenientes y unos pueden suplir las deficiencias de los otros en algunos casos.

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