Profesora de la Universidad de California analizó la desigualdad en sitios del río Ulúa, desde la arqueología

En la quinta semana de los webinarios Antropología en Honduras, la catedrática del Departamento de Antropología de la Universidad de California, en Berkeley, Rosemary Joyce, presentó la conferencia "La arqueología y la desigualdad: Lecciones de los anális

En la quinta semana de los webinarios Antropología en Honduras, la catedrática del Departamento de Antropología de la Universidad de California, en Berkeley, Rosemary Joyce, presentó la conferencia "La arqueología y la desigualdad: Lecciones de los análisis de sitio en el río Ulúa".

En esta oportunidad la doctora en antropología compartió sus reflexiones sobre los resultados de estudios arqueológicos en Honduras que ha producido durante cuatro décadas, y señaló que la arqueología en años recientes ha tratado de contribuir al entendimiento de la desigualdad en un momento en que esta ha aumentado más que nunca en el mundo.

Según lo explicado por Joyce, muchos de los estudios de desigualdad utilizaron la inversión de energía como un equivalente de riqueza, por ejemplo, en Copán se utilizó una aproximación de la inversión de energía necesaria para construcción de casas para hacer un estudio de control de recursos, el grado y uso de piedra y estuco sugería gran diferencia entre los residentes del centro y las aldeas humildes.

El Río Ulúa

El río Ulúa se ubica en el departamento de Cortés, y en el suroeste del valle de este río se encuentra el sitio arqueológico Cerro el Palenque, y según lo expuesto por la doctora Joyce, al analizar el valle del río Ulúa, no existe un rango comparable de diferencias en inversión de energía en arquitectura residencial, por lo que otra medida para determinar desigualdad, sugerida por muchos expertos, es el tamaño de los sitios.

Agregó que el grupo de edificios con más inversión en Copán parte de una muestra más grande de estructuras que en el caso de sitios como Cerro Palenque o algún otro centro primario en otras partes de Honduras, es decir que la desigualdad absoluta es diferente en cada parte, aunque hay desigualdad relativa.

Orígenes

De acuerdo con la experta, el valle de Ulúa dio origen a una sociedad de agricultores prósperos, donde una proporción elevada de la gente compartió con más igualdad la bondad del río y sus suelos fértiles, no fue una sociedad sin distinciones, las casas de algunas familias fueron construidas con arquitectura, consumiendo más esfuerzos.

"Estas familias ocuparon lugares que conformaban centros de territorios pequeños, no obstante, la mayoría de la gente en las aldeas disfrutaba de una manera de vida con productos bellos de artesanía y con acceso a materiales importados como la obsidiana", explicó la antropóloga.

“Pudimos identificar sujetos como autoridades, pero con poder limitado, no vimos retratos de poder particularizado, como en el caso de la zona maya, más que las ilustraciones de los oficios públicos compartidos”, agregó.

El arte de Ulúa es un testimonio de la importancia de la participación de la población en ceremonias, donde quemaban inciensos, bailaban y compartían bebidas y comidas, lo que reflejó un retrato de heterogeneidad, en vez de desigualdad.

Sin embargo, con el pasar del tiempo la prosperidad nunca se dio para la mayoría de la población, unos pocos grupos ligados a las familias patronas que fueron emergiendo tuvieron figuras de cerámica que utilizaban durante las ceremonias, pero para la mayoría la vida fue un ciclo de buscar agua del río, trabajar en la milpa y regresar a sus casas distantes. A continuación, la conferencia impartida por la doctora Rosemary Joyce.

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