Recorriendo las memorias del bicentenario en Tegucigalpa

La Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) realizó la exposición "Bicentenario de Tegucigalpa: un viaje por su historia, su gente, su cultura", y con ello hizo un breve recorrido de cada una de las memorias que han sido claves para la celebración de los 200 años.

Arnulfo Ramírez de la Costa, coordinador del programa Rutas Históricas de Honduras fue quien dio paso a la presentación del expositor Guillermo Varela Osorio, en ella se incluyeron tomas históricas, datos curiosos, así como información vital para aquellos que no sabían sobre la importancia de esta celebración en Tegucigalpa y Comayagua, siendo estas las sedes de la llegada de los pliegos de independencia que fueron enviados desde el Palacio de Guatemala a Honduras, el 28 de septiembre de 1821.

Varela, docente de la Carrera de Historia de la Máxima Casa de Estudios centró su exposición sobre la atracción que mantuvieron por años los españoles, quienes poblaron Honduras alrededor de 1560 donde mantuvieron hallazgos importantes de minas llenas de plata y otros minerales, entre los años de 1550 a 1570, después de algunos siglos se determinó la categoría de Villa, pero fue hasta 1821 que se le dio el nombre de Tegucigalpa.

Asimismo, confirmó que la división política de Honduras era totalmente distinta a como la conocemos ahora, ya que la Alcaldía Mayor de Tegucigalpa abarcaba los departamentos de Francisco Morazán, El Paraíso, La Paz, Choluteca y Valle, siendo la representante local; al norte se puede visualizar Gobernación de Comayagua, que era el doble de la Alcaldía, y al este el territorio en posesión de los ingleses.

Ante la inmensa cantidad de Españoles poblando el territorio hondureño, en Real de Minas de Tegucigalpa en el siglo XVII al XVIII, se realizaron diversas construcciones como conventos, iglesias y casas que dependiendo de la familia podía ser construida de una o dos plantas, siendo mezclas de casas castellanas con un patio destinado para el recreo de los moradores y habitaciones principales, y la segunda parte correspondía al corral, la cocina, la caballeriza y los cuartos de servidumbre.

Sin embargo, "la independencia de Centroamérica no fue con base en movimientos guerrilleros, sino que al darse cuenta las autoridades de la provincia española, pero también de la élite económica de que más temprano que tarde esto ocurriría, en vez de ver cómo se generaba el desangramiento, como se dio en Venezuela o Colombia, y los permisos que podría traer, pactaron con la última colonia española haciendo la diferencia", indicó el historiador.

Guillermo Varela Osorio nació en Marcala en 1969, se graduó de profesor de Educación Media en Ciencias Sociales por la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán en 1992, actualmente es docente de Historia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).

 

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