Remdesivir, interferón beta 1-a, hidroxicloroquina y lopinavir: no muestran reducción en mortalidad según Ensayo Solidaridad

Cabe señalar que estos resultados son en base a resultados de 405 hospitales en 30 países alrededor del globo.

Según los resultados brindados por el Estudio Solidaridad de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el que se estudiaron cuatro brazos de medicamentos para determinar su efectividad como tratamientos del COVID-19 estos siendo el remdesivir, el interferón beta 1-a, la hidroxicloroquina, y el lopinavir (con ritonavir) se determinó que ninguno de ellos redujo de forma definitiva la mortalidad en los pacientes.

Cabe señalar que estos resultados son en base a resultados de 405 hospitales en 30 países alrededor del globo. 11,266 adultos fueron aleatorizados bajo consentimiento informado, 2,750 en el grupo remdesivir, 954 en el grupo de hidroxicloroquina, 1,411 en el grupo de lopinavir, 651 en el grupo de interferón con lopinavir, 1412 solo con interferón y 4088 sin droga de estudio. 1,253 muertes fueron reportadas en el día medio ocho. El índice de mortalidad del remdesivir fue de RR=0.95, de la hidroxicloroquina de RR=1.19, del lopinavir de RR=1.00, y de interfón RR=1.16.

El remdesivir, la hidoxicloroquina, el lopinavir y el interferón mostraron tener muy poco o ningún efecto en pacientes hospitalizados con COVID-19, según los índices de mortalidad, el inicio de la ventilación o el tiempo de hospitalización.

Aunque estos datos serán publicados en una revista científica, de forma preliminar la OMS dio a conocer los resultados en su página oficial.

Conoce el Ensayo Solidaridad

Ante el impacto de la pandemia del COVID-19, virus causante de más de 1 millón de muertes a nivel mundial, el 18 de marzo de 2020, la Organización Mundial de la Salud anunció el ensayo “Solidarity” (Solidaridad), un ensayo clínico aleatorizado, controlado y multicéntrico en colaboración con países alrededor del globo, que nació con el objetivo de descubrir de forma rápida si alguno de los medicamentos estudiados retrasa la progresión de la enfermedad por COVID-19 o mejora la tasa de supervivencia en pacientes aquejados con formas moderadas a graves hospitalizados por COVID-19.

Inicialmente los cuatro medicamentos que conformaron el ensayo fueron el remdesivir, usado anteriormente para la enfermedad del ébola, el interferón beta-1a que es un inmunomodulador, la hidroxicloroquina que sirve como antimalárico y enfermedades reumatológicas y el lopinavir-ritonavir, utilizado para tratar el VIH. Esos cuatro medicamentos fueron comparados contra el tratamiento estándar local por lo que, en total, fueron incluidos cinco brazos en el estudio.

Al inicio 23 países formaban parte del ensayo, incluyendo Honduras. Anteriormente, más de 100 países en el mundo mostraron interés en participar. En Honduras se comenzó a aleatorizar en los meses de abril-mayo y se han aleatorizado más de 260 pacientes; en el todo mundo se han aleatorizado 9,000 pacientes. Cabe destacar que, en América Latina, Honduras es el tercer país con mayor número de aleatorización.

Fue el 4 de julio que la OMS aceptó las indicaciones del Grupo directivo internacional del ensayo Solidaridad de quitar los brazos de hidroxicloroquina y lopinavir-ritonavir, ya que los pacientes aleatorizados con dichos medicamentos no mostraron una mejoría o reducción en la mortalidad.

Con estos resultados preliminares fue públicamente expuesto que los pacientes que habían recibido hidroxicloroquina no habían mejorado en condiciones. “Lo mismo ocurrió con el lopinavir-ritonavir, fueron retirados ambos medicamentos, actualmente tenemos tres brazos: el brazo de remdesivir, de interferón beta-1a y el tratamiento estándar y se ha propuesto agregar el medicamento que se llama acalabrutinib”, expresó el científico hondureño el doctor Marco Tulio Medina.

Es de resaltar que el medicamento acalabrutinib está siendo evaluado por el estudio ACCORD de Inglaterra, por lo que se ha hecho una revisión de todos los datos.

Cabe mencionar que el ensayo Solidaridad ahora estaría entrando a una siguiente etapa, siendo la etapa tres, donde se incorporarán nuevos medicamentos.

Uno de los elementos a destacar de este ensayo es su rigurosidad científica, donde solo los pacientes que firman un consentimiento informado pueden participar y en el cual, mediante una plataforma internacional electrónica, los investigadores acceden desde su computadora, Tablet o celular y de forma aleatorizada el paciente es asignado con alguno de los brazos de medicamentos.

Honduras se une al ensayo Solidaridad

La OMS a inicios de la pandemia hizo la invitación a todos los países del mundo a que formaran parte del ensayo Solidaridad. Inicialmente varios países fueron incluidos, entre ellos Francia, España, Noruega, Canadá, Argentina e Irán. Posteriormente, en abril, el viceministro de Salud de Honduras, Nery Cerrato, se comunicó con el doctor y científico hondureño Marco Tulio Medina para trabajar en una propuesta para que Honduras fuera parte del estudio.

Medina explicó que, ante ello, se planteó la propuesta al rector de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) Francisco José Herrera, a la ministra de salud Alba Consuelo Flores y a Sir Salvador Moncada; con la participación de la representante de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en Honduras, Piedad Huerta para comenzar a definir los requerimientos para poder participar.

Dentro de los requerimientos se incluyó una nota oficial por parte del Gobierno de Honduras a la Organización Mundial de la Salud para formar parte del proyecto Solidaridad; a continuación, la OMS solicitó la aprobación de un comité de ética liderado por doctora Wendy Murillo. Murillo evaluó el protocolo el cual fue aceptado por la Agencia de Regulación Sanitaria (ARSA). Con dichos documentos aprobados por el comité de ética de ARSA y la Secretaría de Salud se sostuvo una reunión con la representante en Ginebra Ana María Henao, donde se completaron los documentos iniciales para que Honduras entrara el ensayo.

Posteriormente, se definieron los hospitales e investigadores que iban a participar en el ensayo en el país, por lo que se hizo la invitación al hospital Leonardo Martínez, al Instituto Hondureño Cardio Pulmonar en Tegucigalpa, al Hospital San Felipe, al Hospital Militar y al Hospital Atlántida en La Ceiba.

En el grupo original de investigadores se incluyeron intensivistas, especialistas en medicina interna, infectólogos y neumólogos quienes han estado continuamente coordinados por el viceministro de salud Nery Cerrato y el doctor Marco Tulio Medina.

Para la coordinación por parte de la OMS se asignó a la doctora María Consuelo Miranda, coordinadora regional para América Latina, y por parte de la Secretaría de Salud a la doctora Rosa Aplicano, quien ayudó para monitorear la venida de los medicamentos, mismos que fueron enviados y donados a Honduras.

Ensayo Solidaridad, estudio riguroso y ético

En su rigurosidad y exigencia científica el Ensayo Solidaridad en Honduras de manera inicial tuvo que ser sometido a un proceso de revisión ética, ya que todo protocolo de investigación que involucre seres humanos necesita pasar por dicho proceso en el que se reduzcan los riesgos de las personas que decidan participan y se evalúen los beneficios que tendrá el sujeto participante como la comunidad científica en general. Este proceso avala que las metodologías que se vayan a aplicar protejan a los participantes.

Es de resaltar que a la hora de determinar que tratamiento es efectivo en un ensayo, este debe pasar por un comité de ética, tener un consentimiento informado y ser evaluado por estudios controlados ya que solo mediante una metodología planificada se puede alcanzar esto, en caso contrario lo que se estaría dando es un medicamento sin ningún criterio científico.

Si se desea constatar que un producto medicamentoso es efectivo es someterla al rigor de la ciencia, y no atreverse a dar a asumir sin tener estos datos que algo es efectivo”, expresó Medina.

En Honduras, el comité de ética fue liderado por la doctora Wendy Murillo, presidenta del comité de ética de investigación de la Maestría en enfermedades infecciosas y zoológicas de la de Escuela de Microbiología de la UNAH.

De manera inicial en el proceso la doctora Murillo fue invitada a finales de abril a la presentación virtual del proyecto Solidaridad por parte de la Organización Mundial de la Salud con todos los países interesados en participar, sobre la explicación de Solidaridad, lo que facilita el proceso de revisión ética.

Cabe destacar que una evaluación ética puede realizarse de diferentes maneras; en unos se necesita todo el pleno del comité incluyendo una evaluación y otros son de revisión expedita o rápida. El estudio Solidaridad llevó una revisión expedita ya que se estaba en emergencia y se necesitaba empezar lo antes posible.

El protocolo de investigación de un ensayo clínico es el mismo en todos los países, lo único que cambia son los hospitales o los centros de atención a los cuales se están involucrando pacientes. Una ventaja de los estudios multicéntricos es que al tener aprobaciones otros países, eso se toma en consideración a la hora de realizar la revisión ética que se realiza de forma rigurosa, y que cumple con los criterios de beneficencia, de maleficencia y de justicia.

“Este es un proceso en el cual nosotros hacemos la revisión y es compromiso del equipo de investigación enviarnos informes. Hemos recibido informes de avances los cuales son confidenciales no podemos compartir con nadie y además si hay algún cambio en el protocolo también se nos informa. Recientemente se nos ha pedido realizar una modificación y estamos nuevamente en un proceso de revisión”, detalló Murillo.

La Academia

En cuanto a la labor de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras en el Ensayo Solidaridad Medina expresó: “Es un honor poder representar la universidad como coordinador de investigación de este proyecto en Honduras y el hecho de que en Honduras podemos tener la capacidad organizativa para colaborar con un proyecto de esta magnitud de características mundiales. Me siento contento y en el camino no es fácil a pesar de las dificultades, de diferente índole hemos logrado llevar a cabo un trabajo de investigación del más alto nivel”.

Para Medina el Ensayo Solidaridad representa un esfuerzo internacional muy pocas veces visto en el mundo científico, en el que Honduras y la UNAH han formado parte, permitiendo esclarecer de una manera científica y ética que medicamentos son útiles para la pandemia; de esa forma fortaleciendo el desarrollo científico a nivel nacional y mundial.

Importancia de la Organización Panamericana de la Salud

El director del Hospital Leonardo Martínez, José Medina expresó que desde el momento en que se le fue planteada la posibilidad de ser incluido un hospital piloto en los ensayos para el COVID-19 inmediatamente dieron la aprobación, ya que la única forma de saber cómo se va a comportar una enfermedad y cuál va a ser el tratamiento efectivo es mediante ensayos clínicos.

“La OPS ha sido y es la entidad más grande con una medicina basada en evidencia que realmente no solo ha apoyado COVID-19, ha apoyado en mil ensayos terapéuticos, definitivamente el hospital se sintió sumamente halagado que buscaran al Hospital Leonardo Martínez, una entidad con un peso médico grande como es la OPS. La OPS es una autoridad en todos los manejos, los tratamientos y los protocolos no actualmente de COVID-19, sino de todas las enfermedades por lo serio y lo riguroso que son en los ensayos clínicos”, expresó José Medina.

Por otro lado, José Medina hizo un llamado a la población hondureña a no bajar la guardia y seguir de manera estricta las medidas de bioseguridad, ya que mientras la OPS no faculte o dé el visto bueno de vacunas la única arma que se tiene para evitar el contagio es el distanciamiento social, el uso de mascarillas y el lavado exhaustivo de manos.

Captación de los pacientes: proceso de aleatorización

Laura Erazo, médico dermatóloga del Hospital Leonardo Martínez, y científica encargada de los pacientes aleatorizados en el ensayo en dicho hospital relató el proceso riguroso de captación de los pacientes y la responsabilidad ética que sigue el ensayo Solidaridad.

Su labor en el estudio consiste en ver que paciente puede ser candidato en el estudio desde el filtro o desde que van ingresando. Según Erazo lo mejor es que el paciente sea un paciente prácticamente nuevo, que no esté con medicamentos o no que no lleve varios días hospitalizado con otros medicamentos. No se puede captar a los pacientes que no van a estar hospitalizados o que ya regresan a sus casas, sino que tienen que ser pacientes que deberán estar hospitalizados. Hasta ahora se han aleatorizado unos 30 pacientes en dicho hospital.

“Antes de que nada hablo con el paciente, le informo sobre el estudio, le digo que se están estudiando unos medicamentos a nivel mundial que han actuado a nivel viral de varias enfermedades, pero se quiere saber en específico con el virus del COVID-19 como es que están trabajando y le digo en todo momento ellos tienen potestad de decir “hasta aquí con el estudio” o ellos se pueden salir en cuanto ellos quieran, se les hace un consentimiento informado”, relató Erazo.

Si el paciente es acompañado por un testigo como ser un familiar también firman ellos el consentimiento informado que consta de cinco páginas donde se explica todo sobre el estudio y los medicamentos. Asimismo, el científico le aclara al paciente que él no puede decidir cuál de los medicamentos recibirá ya que eso es algo que el sistema o programa aleatoriza.

Es de resaltar que antes de sacar uno de los medicamentos aleatorizados, el científico debe enviar una carta a la dirección ejecutiva, en este caso del Leonardo Martínez, solicitando el medicamento con el nombre y cédula del paciente, así como la dosis que se estará aplicando del medicamento.

Cuando es remdesivir a veces hay pacientes que he tenido siete, ocho días, pero muchos han precisado cinco dias nada mas de remdesivir”, manifestó Erazo.

“Se ha podido hacer una buena recolección de datos, con los datos que nos pide la plataforma del estudio, no ha habido problemas, no hemos tenido problemas éticos ni reacciones secundarias de los medicamentos. Los pacientes han sido anuentes a participar en el estudio no ha habido nadie que tenga una discrepancia o que no quiera participar en el estudio. De hecho, nos han enviado pacientes de clínicas privadas para ver si ellos son candidatos a recibir algún tipo de tratamiento del estudio”, expresó Ángel Fiallos, científico en el Hospital General Atlántida.

Experiencias y valoraciones

En cuanto a su experiencia en el estudio Erazo manifestó: “La experiencia ha sido fenomenal, excelente, porque Honduras está participando y creo yo muy necesario que nosotros como médicos tenemos que realizar las cosas de una manera con datos científicos y con un proceso científico riguroso, no acostumbrarnos a como hemos estado todos estos años sin participar en actividades de estudio”.

Asimismo, destacó el apoyo de la OMS, organización que ha trabajado para que los países tengan esta experiencia de tener rigurosidad científica y que los pacientes también se beneficien de los medicamentos.

“Me gustaría decirle a la población que confíe en el estudio porque estamos siguiendo una rigurosidad científica y se está viendo si es efectivo o no a diferencia de lo que se da aquí que no se ha probado para nada , se está asegurando que realmente se está viendo una mejoría en los pacientes, un efecto de  verdad en el COVID, no como otros experimentales que ni sabemos si sirve si no sirve”, detalló Erazo.

Ángel Alfonso Fiallos, médico especialista en medicina interna del Hospital General Atlántida y científico en el ensayo resaltó la labor del equipo de científicos, entre ellos Mirna Juárez, neumóloga pedíatra y Rigoberto Mejía, pedíatra intensivista.

“Nos incluyeron por medio del doctor Marco Tulio Medina, el doctor Nery Cerrato para poder participar en el estudio entonces estuvimos recibiendo ciertas capacitaciones sobre el estudio, el protocolo del estudio de forma virtual y luego nos enviaron los medicamentos para el estudio y comenzamos a aleatorizar los pacientes en el estudio, hasta el momento han participado más de 100 personas”, detalló Ángel Fiallos. 

En cuanto a los hallazgos, Ángel Fiallos, científico en el hospital General Atlántida, expresó como los pacientes en el grupo remdesivir han tenido una mejor evolución y mejoría y por ello se les ha podido dar de alta de manera más rápida que el grupo de manejo estándar. Asimismo, motivó a la población y a los científicos a realizar ensayos clínicos ya que durante la pandemia se han utilizado algunas sustancias sin consentimiento informado y sin protocolos científicos.

Por su parte, Hugo Fiallos, jefe de la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Militar, quien también ha trabajado como científico en el ensayo expresó que Solidaridad representa una enorme oportunidad para Honduras desde el punto de vista científico, que ha permitido intercambiar experiencias con científicos de todo el mundo y disponer de medicamentos que de manera usual no se cuentan en el país por el precio que tienen.

“Nos ha permitido darles mejores opciones terapéuticas a los pacientes, y sobre todo ha servido para el intercambio de experiencias a nivel mundial. Todos fueron donación por la OMS se mantienen en disponibilidad se lleva un control estricto por parte de los coordinadores del estudio”, manifestó el científico.

Asimismo, expresó como a medida que el estudio ha ido avanzando la OMS ha decidido suspender ciertos medicamentos como la hidroxicloroquina y el lopinavir-ritonavir; los pacientes que estaban aleatorizados con remdesivir e interferón 1a fueron los más beneficiados. 

Por otro lado, Fiallos manifestó que la pandemia del COVID-19 representa una situación bastante retadora para los científicos y médicos ya que aún no existe en el mundo un parámetro clínico que permita definir el pronóstico de los pacientes, de tal forma que cada paciente representa un reto por el hecho que responden de formas distintas a la terapia establecida.

Noticias relacionadas:

Comentarios