Revista Nature Medicine publica que estudios de ivermectina son poco confiables

Los autores de un metaanálisis recientemente publicado de ivermectina para el COVID-19 han expuesto de forma pública que reanalizarán y volverán a publicar su metaanálisis ahora retraído.

Los investigadores Jack M. Lawrence, Gideon Meyerowitz-Katz, James A. J. Heathers, Nicholas J. L. Brown y Kyle A. Sheldrick, de las universidades St. George de Londres; Wollongong, Australia; Linnaeus, Suecia; New South Wales, Australia y Cipher Skin, enviaron una carta de correspondencia al editor en la prestigiosa revista médica Nature Medicine, con el fin de reflexionar sobre la ivermectina en la pandemia del COVID-19 y ensayos clínicos que han mostrado irregularidades en los datos.

Según los expertos, la solicitud global de profilácticos y opciones de tratamientos para el COVID-19 ha creado una demanda de ensayos clínicos aleatorios, desarrollando riesgos inherentes en los actuales abordajes y estándares aceptados en cuanto a la síntesis de la evidencia cuantitativa a la hora de lidiar con altos volúmenes de datos recientes, usualmente no publicados y de calidad variable.

Asimismo, diversos estudios clínicos sobre la ivermectina para tratar el COVID-19 han mostrado fallas y discrepancias en los datos. Ante estas eventualidades, se ha solicitado a los investigadores la información original, pero muchas veces no se obtiene respuesta por parte de ellos. Una base de pruebas mal analizada ha apoyado la administración de millones de dosis a nivel global de una droga, para los autores, potencialmente inefectiva. En este contexto, los expertos recomiendan un análisis en base a datos individuales de participantes (IPD por sus siglas en inglés).

Es de señalar que la revisión IPD es un tipo de revisión sistemática en la cual, en vez de extraer datos resumidos de las publicaciones, se obtienen los datos originales de la investigación con los autores para que estos se puedan volver a analizar de forma centralizada mediante una investigación sistematizada y exhaustiva, considerando que la investigación clínica debe ser vista como una contribución de datos hacia una pregunta más grande, en vez de un ensamblaje de resúmenes estadísticos.

Para los expertos, todos los ensayos clínicos publicados sobre el COVID-19 deben seguir lineamientos de mejores prácticas y deben subir un IPD anónimo para que este tipo de análisis se lleve a cabo. Cualquier estudio en el cual los autores no sean capaces o estén dispuestos de proveer un IPD anónimo, deben ser considerados en un alto riesgo de sesgo por reportar de forma incompleta y/o deben ser excluidos de forma entera de los metas síntesis.

Consideraciones sobre ivermectina

“Los autores de un metaanálisis recientemente publicado de ivermectina para el COVID-19 han expuesto de forma pública que ahora reanalizarán y volverán a publicar su metaanálisis ahora retraído y que ya no van a incluir los dos estudios previamente mencionados. Dado que esos dos estudios eran los únicos incluidos en ese metaanálisis para demostrar una reducción independiente y significativa en la mortalidad, la revisión probablemente no mostrará beneficio de mortalidad en cuanto a la ivermectina”, se expuso en la carta al editor.

Asimismo, se indicó en la carta que otros estudios que manifiestan que la ivermectina tiene un beneficio clínico para tratar el COVID-19 contienen números imposibles en los resultados, discordancias inexplicables en las actualizaciones del registro del ensayo y en los datos demográficos de los pacientes. También se han descubierto debilidades en la metodología, lo que es de alarma, ya que cientos de pacientes en diversos países del mundo han recibido ivermectina para tratar el COVID-19 o lo han utilizado como profiláctico.

“Depender de estudios bajos en calidad o estudios cuestionables, en el actual clima global, presenta daños severos e inmediatos. El enorme impacto del COVID-19 y la necesidad consecuente urgente de demostrar la eficacia clínica de nuevas opciones terapéuticas, provee de tierra fértil para reclamaciones basadas en pobre evidencia, tanto en la literatura científica como en las redes sociales”, indicaron los expertos.

FDA

Es de recordar que, a inicios de mes, Anthony Stephen Fauci, médico estadounidense especializado en inmunología y experto en reumatología VIH/Sida, quien ha ejercido como director del Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas (NIAID, por sus siglas en inglés) desde 1984, advirtió que no se debe utilizar la ivermectina para tratar o prevenir el COVID-19.

“No lo hagan, no hay ninguna evidencia de que eso funcione y potencialmente puede tener toxicidad; personas que han acudido a Centros de Control de Intoxicaciones porque han tomado la droga en dosis ridículas y terminan enfermas. No hay evidencia clínica que indique que esto funciona”, enfatizó Fauci.

Por otra parte, la Administración de Medicamentos y Alimentos de los Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés), advirtió que el uso de ivermectina de animales para la prevención y tratamiento del COVID-19 en humanos es peligroso. Agregado a ello, la Organización Mundial de la Salud (OMS) https://www.who.int/es/news-room/feature-stories/detail/who-advises-that-ivermectin-only-be-used-to-treat-covid-19-within-clinical-trials manifestó a inicios del 2021, que la ivermectina no debe administrarse para tratar el COVID-19 afuera de un ensayo clínico controlado.

Si quiere leer la carta al editor en Nature Medicine, haga clic en el siguiente enlace: https://www.nature.com/articles/s41591-021-01535-y

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