Servicio de agua potable en zonas afectadas y albergues es indispensable para la salud, sostiene experto en desastres naturales

Imagen: Copeco

El coordinador de la Maestría en Gestión del Riesgo y Manejo de Desastres Naturales de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Oscar Elvir, resaltó este día la necesidad inmediata de garantizar el suministro de agua potable en los albergues y zonas afectadas por Eta, a fin de facilitar los trabajos de rehabilitación y evitar la propagación o agravamiento de enfermedades.

De acuerdo con el experto, adicionalmente se debe garantizar a los damnificados el acceso a los servicios de salud, incluyendo atención psicológica, y el mantenimiento de los espacios temporales, pues por lo pronto muchos de los afectados no podrán retornar a sus hogares, hasta que existan las condiciones mínimas para hacerlo.

“Hay que comenzar con la reparación o la demolición de las instalaciones que resultaron sumamente afectadas y que pueden ser más bien de sumo peligro y asistir a quienes hayan quedado sin vivienda. El restablecimiento de los servicios básicos, verificando que no haya averías en los sistemas es fundamental, así como la limpieza y despeje de calles”, expuso.

“También hay que drenar las zonas agrícolas que siguen inundadas, recoger los productos aprovechables para el consumo humano o animal y desechar los que no sirven, mantener activo el monitoreo de ríos y quebradas y orientar de manera oportuna a la población”, añadió.

Recuento de daños y reconstrucción de infraestructuras

Según recuento de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco), el fenómeno natural Eta dejó en el país al menos 58 víctimas mortales y más de dos millones de personas afectadas, cerca de 700 mil familias evacuadas, daños a unas 17,000 viviendas y 120 ejes carreteros, y la destrucción de unos 21 puentes, así como la pérdida total de las cosechas en algunos sectores.

Debido a que posterior al desastre suele proliferarse una serie de vectores que pueden causar serias enfermedades, Elvir señaló que además de la ayuda humanitaria por el tiempo que sea necesario, se debe tener como prioridad la asistencia sanitaria.

En cuanto a la reconstrucción de las infraestructuras, señaló que es un proceso que requiere tiempo, pues depende de la escala del daño, su localización, las pérdidas directas e indirectas, los recursos humanos y materiales disponibles, las capacidades instituciones y locales y la voluntad política.

Al respecto, el docente de la Carrera de Desarrollo Local, Carlos Manuel Cruz, destacó el papel que los egresados pueden desempeñar en este tipo de emergencias, a través de la gestión de políticas públicas que permitan hacerles frente a los efectos, dependiendo del ámbito en donde se desempeñan y de manera conjunta con otras disciplinas y con la participación ciudadana, canalizando la ayuda de mejor manera.

Pese a lo anterior, el académico lamentó la poca inclusión de dichos profesionales del área en estos procesos o su poco poder de decisión. “Si queremos tener resultados diferentes hay que empezar a cambiar la fórmula”, dijo.

Aunque los efectos de Eta aún se viven en diferentes zonas del territorio nacional, siendo el Valle de Sula el más afectado. El Centro Nacional de Estudios Atmosféricos, Oceánicos y Sísmicos (Cenaos) no descarta el ingreso de una nueva onda tropical, la número 31 de la temporada, con posibilidad ciclónica en los próximos días. El referido fenómeno natural actualmente se ubica en el este del mar Caribe, muy cerca de Puerto Rico, y se mueve lentamente hacia el oeste.

En ese sentido, la UNAH ha emitido una serie de recomendaciones, las cuales se enumeran a continuación:

Guia para que hacer en huracanes 09 11 2020

 

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