Tríptico en el Bicentenario de la Independencia

Foto tomada para fines educativos y culturales.

Tegucigalpa de noche

Tegucigalpa, hecha para La Noche como la víspera de Navidad. Tegucigalpa de noche, noche de Tegucigalpa: parece armada con piezas, como el nacimiento que hacían las abuelitas; iluminada con lucecitas, como el arbolito que papá compraba a las afueras del Estadio Nacional y que adornaba mamá; Tegucigalpa entre colinas, como el pesebre que armaba mi primo que ahora es sacerdote; como el pesebre-refugio que hizo de cuna al Niño durante la huida; que lo protegió del frío, pero también del cuchillo de Herodes…

Tegucigalpa con Luna, consentida de los poetas románticos; especialmente cuando -entre cerros- cuelga grande y redonda de un hilo de plata. La Luna guardiana de La Noche, testigo de los amores apasionados y carnales… a veces clandestinos. Luna hermosa, cómplice de la bellísima diosa del Amor, protectora de los amantes, madre de otro niño famoso: el traviesísimo Cupido.

La Noche, tenebrosa en todas partes menos aquí, donde el terror sale de día, adornado lujosamente y con atuendos brillantes; menos aquí, donde los sicarios siguen activos a plena luz; en busca del niño que aún y siempre se les escapa, hambriento, escondido y tiritando… en la noche.

Tegucigalpa de noche: amiga de los niños, de los amantes y de los fugitivos. Noche de Tegucigalpa iluminada con lucecitas tenues, como las de Navidad o como el rayo de luna que atraviesa sus callejas torcidas. Tegucigalpa de noche: cuna de Morazán, el que vigila. Noche de Tegucigalpa, que apenas permite débiles lucecitas suficientes para distinguir la sombra negra del mal, pero también para atisbar la promesa del adviento. Lucecitas buenas para divisar la silueta difusa y transparente de la esperanza, que por ahí pasa, ahí dobló esa esquina… ¡Vela ve!

Autor de la obra

Óscar Rafael Flores Cruz. Tegucigalpa, 1968. Licenciado en Letras por la UNAH- Especialista en diseño, gestión y evaluación curricular. Profesor de la Carrera de Letras, director de UNAH-Tec Aguán: 2012-2015. Obras: “Que no nos llore nadie… (Vida y obra de Jacobo V. Cárcamo)”, “La toreada de La Danta en Agalteca”, “Amar a Sofía (Tecnologías de la palabra)”. 

 

 

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