TOMA DE LA CIUDAD UNIVERSITARIA AFECTA LA ECONOMÍA DE MICROEMPRESARIOS Y TRANSPORTISTAS

Cindy Rivera, una estudiante del colegio Gabriela Núñez, madre soltera de una niña de dos años y quien mantiene a su familia con la venta de baleadas en las cercanías de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) está siendo afectada en las finanzas de su hogar producto de la toma de la máxima casa de estudios.

“Vivo con mi mamá y con mis hermanos, con este problema en la UNAH me miro afectada porque han bajado las ventas, diariamente vendo entre 1,500 lempiras y en la actualidad bajó a 700, el negocio no es mío, por eso me gustaría que los estudiantes regresen a clases porque también nos afectan a nosotros”, manifestó la microempresaria.   

Sector transporte

Otro de los sectores afectados por el cierre de la Alma Máter es el sector transporte, ejemplo de ellos son los centenares de taxistas de los puntos UNAH-Kennedy, UNAH-El Centro, UNAH-Loarque que en su mayoría les toca esperar hasta dos horas para realizar una segunda vuelta en la ruta.

Jesús García Corrales nos relató que tiene 12 años de trabajar en el punto de la Kennedy, quien mencionó que con la toma sus ingresos han bajado hasta 20%.

“Estoy casado, soy padre de cuatro hijos, casi no llevamos nada de comida para la casa, aparte de eso tenemos que comprar combustible, la alimentación diaria para uno mismo y eso no lo podemos hacer. Lo más lógico  sería que lleguen a un acuerdo lo más rápido, ya que afecta a las personas que trabajamos en esta zona”, enfatizó el transportista.

Según uno de los despachadores del punto de taxi UNAH-Kennedy, quien por razones de seguridad no quiso dar su nombre, mencionó que ahí operan alrededor de 34 unidades de transporte, por lo que la situación de Jesús la viven decenas de familias.

Afectados

Otra de las personas afectadas es Tony Ortiz, quien trabaja en el punto de taxis UNAH-Loarque, por lo que hizo un llamado a los estudiantes de la UNAH para que retornen a las clases.

“Esta situación lo comparo cuando están los alumnos de vacaciones entre períodos, lo que me obliga andar buscando carreras en la calle, para rebuscarme”, agregó el taxista.

Por su parte José Baca relató a Presencia Universitaria que tiene 12 años de trabajar en el punto de taxi de la UNAH hacia El Centro, y confesó estar preocupado porque desde las seis de la mañana, que inicia su primer recorrido hacia la UNAH, se tarda hasta dos horas para salir con la primera carrera y que llegando a la institución es el mismo tiempo que espera para hacer su segunda vuelta.

“El mensaje a los estudiantes es que lleguen a un acuerdo con la señora Rectora para que abran inmediatamente la UNAH porque nos está afectando a todos”, enfatizó.

En el caso de las chicleras, Presencia Universitaria quiso saber sus opiniones, pero por la toma no había ninguna de ellas. 

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