Un abordaje de multimecanismo reduce la estadía en la UCI en pacientes con COVID-19 severo, según investigación

La implementación de este tratamiento puede permitir a un sistema de salud manejar a más del 60% de pacientes con COVID-19 con el mismo número de camas UCI.

En marzo del 2020, ninguna intervención terapéutica para tratar el COVID-19 había sido aprobada por la Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (EE UU) o la Agencia de Regulación Sanitaria de Honduras. Los altos índices de mortalidad asociados con el COVID-19 impulsaron la búsqueda de un abordaje terapéutico eficaz y asequible que pudiera estar disponible de forma rápida especialmente en países en vías de desarrollo.

Investigadores hondureños y de Texas diseñaron y desarrollaron un abordaje de multimecanismo (MMA, por sus siglas en inglés) y exploraron los desenlaces del COVID-19 severo en pacientes, en adición al estándar de cuidado (SC, también por sus siglas en inglés) versus pacientes que solo recibieron el tratamiento SC. El MMA incluyó medicamentos ampliamente disponibles para abordar la inmunomodulación temprana, la anticoagulación y la supresión viral para prevenir el síndrome de liberación de citoquinas y una potencial progresión del fallo respiratorio, shock y disfunción de múltiples órganos provocado por el COVID-19.

“El primer componente del MMA aborda la inmunomodulación y consiste en corticosteroides, colchicina, y tocilizumab. Los esteroides inhiben la señalización de quimiotaxis de neutrófilos, reduciendo la producción de interleukin (IL)-1, por ende, reduciendo la interacción y agregación de plaquetas de neutrófilos. En circunstancias no predecibles, los pacientes pueden superar la doble barrera antiinflamatoria y requerir de un tercer agente antiinflamatorio como el tocilizumab”, expresaron los investigadores.

Los científicos concluyeron que el abordaje de multimecanismo (MMA) disminuye la estadía promedio dentro de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de 5.4 hasta 9 días en pacientes mayores. Esto sugiere que la implementación de este tratamiento puede permitir a un sistema de salud manejar a más del 60% de pacientes con COVID-19 con el mismo número de camas UCI.

Es de señalar que la investigación fue desarrollada por Fernando Valerio Pascua, Óscar Díaz, Rina Medina, Brian Contreras, Jeff Mistroff, Daniel Espinosa, Anupamjeet Sekhon, Diego Paz Handal, Estela Pineda, Miguel Vargas Pineda, Héctor Pineda, Maribel Diaz, Anita S. Lewis, Heike Hesse, Miriams T. Castro Laínez, Mark L. Stevens, Miguel Sierra- Hoffman, Sidney C. Ontai y Vincent VanBuren.

“Deseo felicitar al doctor Miguel Sierra Hoffman, al doctor Sidney Ontai y a sus colaboradores en Texas y Honduras por la confirmación que su intervención terapéutica del COVID-19 con esteroides y tocilizumab desde abril del 2020 ha reducido la mortalidad por COVID-19”, expresó el destacado científico hondureño Marco Tulio Medina.

Metodología

Los datos fueron recolectados de forma retrospectiva en pacientes admitidos a la Unidad de Cuidados Intensivos de registros médicos en distintas fechas según el permiso de la Junta de Revisión de Instituciones (IRB, por sus siglas en inglés) entre el 10 de junio al 6 de agosto del 2020, incluyendo cinco distintos hospitales: 1. Hospital Regional del Norte, el Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS); 2. Hospital CEMESA en San Pedro Sula, Cortés 3. Sistemas de Salud DeTar; 4. Citizens Medical Center; y el 5. Hospital Del Campo Memorial en Texas, Estados Unidos.

La selección de los hospitales estuvo basada en la disponibilidad de las unidades UCI y un laboratorio clínico que tuviera Ferritin, D-dimer, PCR, y testeo PCT, así como el acuerdo de coinvestigadores de emplear el protocolo MMA. Los pacientes fueron estratificados ya sea en el tratamiento MMA versus SC durante su estadía en la UCI. Los resultados primarios incluyeron la mortalidad dentro del hospital y el tiempo de estadía (LOS, por sus siglas en inglés) usando una regresión logística.

Características

Según lo expuesto en la investigación,  86 pacientes fueron admitidos a la UCI. De estos, 21 (24%) no cumplieron con el criterio de inclusión y 65 (76%) fueron incluidos en el análisis. De los 65 participantes en el estudio, 41 (63%) fueron admitidos en los hospitales de San Pedro Sula, Cortés y 24 (37%) en el de Victoria y El Campo, Texas, EE. UU. 30 pacientes (46%) recibieron SC y 35 (54%) recibieron el tratamiento MMA.

La edad media de los participantes fue de 54 años en un rango de 18-86 años, con 46 (71%) hombres. 34 pacientes (52%) tenían más de una comorbilidad, 33 (51%) pacientes tenían hipertensión (la comorbilidad más frecuente), 48 (74%) pacientes sobrevivieron y 17 (26%) murieron.  El grupo del cuidado estándar tuvo una edad media de 57.7 años SD ±16.3, con 9 (30%) pacientes que tenían dos o más comorbilidades.

Doce (40%) pacientes en el grupo SC murieron, comparado con 5 (14%) en el grupo MMA. Después de ajustar el género, la edad, el grupo y el puntaje Q-SOFA, el grupo MMA tuvo una longitud media de estadía de 8.15 días, comparado con el grupo SC de 13.55 días. La longitud de estadía en la UCI fue reducida por un promedio de 5.4 días, hasta 9 días, sin una reducción significativa en la tasa total de mortalidad, donde el predictor más fuerte de la mortalidad fue la ventilación mecánica.

Contexto

A mediados de diciembre de 2019, grandes grupos de pacientes se presentaron a hospitales locales en Wuhan, China, con un padecimiento severo respiratorio asociado con hipoxia. Sin embargo, el nuevo virus SARS-CoV-2 no fue identificado como el patógeno causante hasta en enero de 2020. Para los investigadores, el virus se propagó de forma rápida a nivel mundial y fue declarado una pandemia por la Organización Mundial de la Salud (OMS) el 11 de marzo de 2020. A inicios de la pandemia, las características del virus eran desconocidas y las recomendaciones iniciales de tratamiento estaban basadas en otros coronavirus epidémicos como el SARSCoV-1 y el MERS-CoV, descritos en 2003 y 2012.

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