UNA PARADA EN LA ESTACIÓN DE LOS ESTEREOTIPOS PARA LOGRAR UN YO AUTÉNTICO

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Hoy en día vivimos en una sociedad completamente estereotipada, donde se tiende a ponerle etiquetas a cualquier cosa que llegue a caracterizar a una persona o a un grupo. Se dirigen las conductas guiadas solo por aquello en lo que se cree saber sobre otros, se limita solo a esa información, y se olvida de lo que podrá ser un verdadero yo.

Según Baro, los estereotipos son las ideas o imágenes mentales que los individuos construimos acerca de los otros, las cuales se transmiten socialmente por generaciones y nos llevan a hacer afirmaciones generales, ya sean positivas, negativas o incluso neutras acerca de los demás. Entre tanto es importante mantener en la apreciación individual y social un sentido crítico que nos distancie de sostener determinaciones prejudiciales que afecten a los demás.

La consecuencia es dejar de ver a las personas como auténticas, y rebajarlas a una visión simplemente impuesta por los demás. Kierkegaard decía que “La persona que vive sin autenticidad, que deja que otros definan su identidad, comienza a pensar en su identidad más como un objeto que como un sujeto” [Feist, 2012]. Las personas están comenzando a dejarse llevar por lo que la sociedad determina como normal, olvidándose de sus propias características individuales, es decir, se están convirtiendo prácticamente en objetos diseñados por la sociedad, dejando de lado su parte auténtica.

Las personas, al no poder vivir su vida auténticamente y estar centradas en ajustarse a los estereotipos impuestos por la sociedad, pueden llegar incluso a padecer de ansiedad o temor a esta misma. Nietzsche “consideraba que el temor o la ansiedad eran resultado de negarse a usar la propia voluntad de poder” [Feist, 2012], es decir el temor a no poder realizar lo que quieren solo por el hecho de que esto estaría en contra de lo que la sociedad les impone ser. Explica que “la culpa es aquel sentimiento que sufrimos cuando no asumimos esta responsabilidad y dejamos que otros definan quiénes somos” [Feist, 2012]. Los estereotipos también tienden a identificarse con los prejuicios sociales que nacen de una falsa generalización de algún hecho en particular. Los estereotipos y prejuicios pueden estar relacionados con diferentes aspectos como ser el sexo, religión, política, raza, moda, ocupaciones, niveles socioeconómicos, rasgos físicos, entre otros.

Cuando se actúa en sentido inverso a los estereotipos o a las normas de género, surge una reprobación social por parte de la sociedad, pues se ve como “absurdo” [Feist, 2012] algo que es considerado como normal para ellos. Establecemos así estereotipos para describir y señalar a otros. Cuando los demás son diferentes a nosotros, lo que hacemos es marcar su otredad, los etiquetamos, los volvemos diferentes. Esto es un prejuicio y una acción malintencionada. Lo hacemos porque los juzgamos diferentes a nosotros, y para lidiar con ellos los colocamos en cajas negativas. El miedo de ser prejuiciado nos lleva a no llegar a ser como realmente somos e incluso a “alienar” [Feist, 2012] de los demás.

Una parada en la línea del tiempo es necesaria para reflexionar sobre la filosofía de vida en torno a las expectativas y al grado de conciencia que nos impulsa a ser libres y responsables, para mantener un yo auténtico capaz de integrar dimensiones entre sí mismas, los cercanos y comunidad; alcanzando quizás un estilo de vida saludable en cuanto a la correspondencia de equilibrio mental. Debemos ser libres, tomar nuestras propias decisiones porque al fin y al cabo somos nosotros los que decidimos nuestro propio “destino” [Feist, 2012] con responsabilidad.

 

* Integrantes y autores de este artículo:

  • Cinthya Karina Manzanárez Alvarado 20141031267
  • María Fernanda Archaga Sauceda 20151030070
  • Fátima Nicole Erazo Rodríguez 20151030395
  • Julissa Nicole Bustamante Galo 20151001266
  • Kellyn Gisselle Rosales Díaz 20151031169

Bibliografía 

Feist, F. &. (2012).

Asesoría Académica Licda. Nohemi Vindel

Teorías de Personalidad II

Escuelas de Ciencias Psicológicas, UNAH.

 

 

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