UNAH gana primer lugar en la “I Bienal de Arquitectura de Honduras”

La arquitecta Norma Lagos Vásquez, jefa del Departamento de Arquitectura de la UNAH.

Estudiantes y docentes de la Carrera de Arquitectura de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) ganaron diferentes premios en la I Bienal de Arquitectura de Honduras 2019, realizada por el Colegio de Arquitectos de Honduras (CAH).

Este evento contó con un jurado internacional conformado por destacados profesionales del mundo de la arquitectura, procedentes de países como Estados Unidos, España, Argentina, Perú, Brasil, Costa Rica y El Salvador.

En esta primera edición participaron representantes de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), la Universidad Tecnológica Centroamericana (Unitec), la Universidad de San Pedro Sula (USAP), la Universidad Católica de Honduras (Unicah), la Universidad José Cecilio del Valle (UJCV) y la Universidad del Diseño en Honduras (Cedac), instituciones que ofrecen la Carrera de Arquitectura en el país.

Al cierre del evento se premió en cinco categorías a nivel profesional, dos categorías a nivel estudiantil y una investigación sobre elementos de arquitectura hondureña.

El primer lugar recayó en la arquitecta Norma Lagos Vásquez, jefa del Departamento de la Carrera de Arquitectura de la Máxima Casa de Estudios, con la presentación del proyecto “Rehabilitación de la Fortaleza de Trujillo”.

Homenajeada

Sobre este galardón, Lagos Vásquez dijo sentirse satisfecha debido a que es el fruto de uno de los proyectos de intervención que realizó a través del Instituto Hondureño de Turismo en el año 2002, propuesta enfocada en recuperar el patrimonio histórico y cultural, a través de un trabajo de rehabilitación de uno de los edificios emblemáticos y considerado monumento nacional la Fortaleza de Santa Bárbara, en Trujillo, obra que cuenta con más de 300 años de existencia en el país y que prácticamente se encontraba en el olvido.

Resaltó que este trabajo de rehabilitación se desarrolló en el marco de la celebración de lo 500 años de la evangelización en América, dedicándole este arduo trabajo a sus mentores en la arquitectura: César Brandi, director de restauración del Instituto de Restauración de Roma; a Salvador Tarragó, de la Maestría de Conservación del Patrimonio Arquitectónico de la Universidad Politécnica de Cataluña, y al teórico de las artes, John Ruskin.

“Todos ellos apuntan a que un edificio tiene un valor arquitectónico y con el tiempo va adquiriendo un valor histórico, se va volviendo en parte de la historia de esa comunidad. Una historia no debe ser borrada, así como muchas veces las marcas en el rastro y las canas son un testimonio de una vida que se ha desarrollado y son testimonio de la sabiduría y experiencia adquirida y que debemos estar orgullosos, no debemos pensar que la restauración del edificio es como cuando se cortó la cinta de inauguración, como el primer día, ¿y qué pasa con esos 300 años de historia?”, cuestionó la galardonada.

La académica recordó que Trujillo es una ciudad que tuvo una historia difícil, al ser un puerto colonial atacada por los piratas, se vio con la necesidad de edificar una fortaleza, construcción que a lo largo de los años además ha sufrido los vejámenes de la naturaleza (tormentas).

Amplió que esta obra en la Época Republicana se convirtió en una comandancia, y que durante todas esas épocas sus paredes fueron registrando esas capas de la historia, que como ruina le da un fuerte valor, razón por la que en su proyecto de restauración consideró resguardar dicha historia dejando el monumento como tal, para mantener su uso para que los hondureños puedan no solo apreciar el monumento, sino tener un espacio de mucha utilidad (promoción de la cultural a través de presentaciones artísticas).

Rehabilitación

Sobre los trabajos de rehabilitación en la Fortaleza de Santa Bárbara, en Trujillo, ejecutadas en el año 2002 por parte de Lagos Vásquez, se mencionó la construcción de muros vegetales que permitió crear un cerco natural entre la fortaleza y las edificaciones que de alguna manera generaban una contaminación visual con las construcciones modernas, la construcción de un techo sobre la comandancia.

“Ahora el edificio sabe darle la cara, la sonrisa hacia el centro vivo de la ciudad y sabe generar una distancia conveniente con las vistas que no ayudan a valorar y disfrutar del monumento, en este sentido el edifico de la comandancia, es techado con una estructura exponente de los avances constructivos de nuestro siglo XXI, una estructura comercial en Honduras y que no requerimos de materiales del extranjero”, indicó la jefa del Departamento de Arquitectura de la UNAH.

premiaciones

En la categoría profesional las premiaciones de la primera Bienal de Arquitectura de Honduras fueron para:

1.- Ganadora de la Bienal: Norma Lagos Vásquez.

2.- Hábitat urbano: Carlos Barahona.

3.- Hacer ciudad: Abner Reyes Sandres y Ana Rosibel Sánchez.

4.- Civitas: Héctor Gutiérrez.

Mención honorífica: Heyda Yiyi Villatoro e Iris Ardovini.

5.- Revalorización: Norma Lagos Vásquez.

Mención honorífica: Roberto Paredes y Lee Reyes.

Categoría Estudiantil

1.- Arquitectura Marca: Rafael López, Andrea Mejía, Porfirio Carrasco, Otoniel Sabillón, Hermes Medina, Elisa Alejandra Lanza, Luis Andrés López, Ariyu Ávila, Michelle Tejeda, Nancy Guevara, Jorge Baca y Luis Sarmiento.

2.- Civitas: Reynaldo Raudales y Suany Mairena.

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