Al menos 12 muertes relacionadas a las “barras bravas” registra el Observatorio de la Violencia este año

Con estas muertes, el fútbol y el país están de luto.

Ante el último hecho violento suscitado en el Estadio Nacional de Tegucigalpa, el Observatorio Nacional de la Violencia (ONV) emitió esta semana un comunicado en el que detalla que en lo que va de este 2019, al menos 12 personas han perdido la vida en contextos relacionados a barras bravas en Honduras.

Según el documento publicado por este ente de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), con las cuatro víctimas del pasado sábado 17 de agosto suman 35 en los últimos tres años en eventos deportivos similares en las ciudades del país donde se celebran las semifinales y finales de la liga de fútbol profesional, destacando la barbarie utilizada en estos últimos crímenes durante la antesala del clásico Olimpia-Motagua.

«La violencia y su secuela de crimen está arrebatando los espacios de la vida pública; y las barras, legitimadas como espacios de poder por los mismos equipos deportivos, de un fenómeno social se están convirtiendo en una agrupación de odio y de consecuencias de brutalidad criminal», puede leerse en uno de los párrafos.

El ONV indica que la autoría de los hechos aludidos han ido en incremento desde el año 2017, donde se contabilizaron 10 homicidios intencionales y 4 víctimas mortales por asfixia en la entrada al coloso capitalino, así como la muerte de nueve personas en el 2018. Del total de decesos contabilizados a la fecha, 32 eran hombres y tres mujeres, con edades comprendidas entre 12 y 29 años en el 77 por ciento de los casos.

A través de dicha publicación se resalta la responsabilidad del Estado en la investigación a profundidad de los acontecimientos mediante los órganos competentes y diferenciar las relaciones barra, pandilla y crimen organizado, “pues solo investigando cabalmente estas organizaciones y sus hechos pueden tomarse las decisiones correctas”. De igual manera hace un llamado a revisar las políticas públicas en materia de seguridad, a fin de evitar más víctimas mortales, y en el caso de los medios de comunicación, las políticas editoriales.

Dado el impacto de estos acontecimientos trágicos que mantienen en luto a igual número de familias, ha habido múltiples pronunciamientos, tanto de hondureños involucrados en el tema del fútbol, autoridades y sociedad hondureña en general. Uno de ellos es el psiquiatra Javier Uclés, quien atribuye estos comportamientos a la desintegración familiar y al consumo de drogas y alcohol antes y durante los encuentros deportivos.

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