Vacunas contra el COVID-19 permitirán mayores beneficios que riesgos: doctora Wendy Murillo, viróloga de la UNAH

Para la doctora Wendy Murillo, jefa del Laboratorio de Virología de la Escuela de Microbiología de la Universidad Nacional Autónoma de Hondura (UNAH), vacunarse contra el COVID-19 permitirá mayores beneficios que riesgos, por lo que se debe dar un voto de confianza a la comunidad científica que las descubrieron.

Lo anterior lo dio a conocer a través de la ponencia “El nuevo coronavirus (SARS CoV-2)”, mediante la videoconferencia “Vacunación en tiempo de COVID-19: mitos y realidades”, transmitida en la plataforma de Cisco Webex, evento organizado por la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacias, a través del grupo de investigación Farmacoseguridad y Salud Pública.

En su participación, la especialista brindó un resumen de todos los datos científicos generados sobre esta nueva enfermedad que ha afectado significativamente a la población mundial y que según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en las Américas, a la fecha se reportan más de 48 millones de casos y un poco más de un millón de personas fallecidas.

La experta compartió con la audiencia antecedentes históricos de los diferentes tipos de coronavirus existentes sobre el origen de su nombre, sus clasificaciones, su estructura molecular, su transmisión zoonótica, es decir, que pasó de una especie animal al ser humano, como las características clínicas del COVID-19, los diferentes métodos de pruebas diagnósticas, su forma de contagio y los tipos de vacunas aprobadas.

“Es importante hablar de los orígenes, está demostrado científicamente que fue un salto de especie, en el que los animales (roedores y murciélagos) nos transmitieron a nosotros los humanos los diferentes coronavirus, adaptándose a las células humanas con huéspedes intermediarios o no”, describió.

Nuevas cepas

Uno de los puntos relevantes de la exposición fue la descripción minuciosa de las nuevas cepas del COVID-19 y que los expertos los denominan linajes del virus.

Explicó que como el COVID-19 es un virus ARN (virus que usa ácido ribonucleico como material genético), una de sus propiedades es que puede cambiar constantemente, debido a que se producen algunos errores en su proceso de replicación.

“Se han descrito muchas variantes, pero no todas llegan a establecerse o a diseminarse, hablamos entonces recientemente de tres linajes donde la cepa original ha cambiado un poco. Entonces, tenemos el linaje B.1.17 que fue descrito por primera vez en el Reino Unido. Además, tenemos la variante B.1.351 que se detectó en Sudáfrica y que se generó de manera independiente, sin embargo, tiene las mismas mutaciones o cambios parecidos con la del Reino Unido y tenemos la variante P.1, que fue descrita en Brasil”, informó Murillo.

Sobre las consecuencias de estas nuevas variantes del COVID-19, la científica señaló que según lo que han arrojado los estudios es que existe un incremento en la transmisibilidad del virus, que esto significa que el virus se ha adaptado más a las células humanas.

Agregó que sobre la variante del Reino Unido se habla que posiblemente haya un incremento de la severidad de la enfermedad y que en caso de la de Sudáfrica y Brasil, presente una reducción de los efectos de la vacuna.

Vacunas

“Como seres humanos es natural sentir miedo y preocupación frente a un proceso de vacunación que ha sido corto, las sociedades tenemos que darle un voto de confianza a la comunidad científica, porque ellos han tratado y han seguido todos los procesos, los más expeditos obviamente, para que nosotros podamos estar protegidos ante una amenaza mundial”, manifestó la investigadora.

Agregó que hay que sopesar los riesgos y beneficios de vacunarse ante la COVID-19, ya que es preferible tener síntomas que todas las vacunas las producen, como fiebre, malestar general entre 24 a 48 horas, en comparación con aquellas personas que sufren la enfermedad y han tenido la necesidad de estar hospitalizados semanas enteras o en el peor de los casos estar hasta entubado.

“En lo particular las personas me preguntan: ¿usted se vacunaría contra el COVID-19 y cuál vacuna se pondría? yo siempre les respondo: con la vacuna que esté a mi disposición, porque hay que darle ese voto de confianza y nosotros como personas de ciencias creemos en los científicos que han desarrollado estas vacunas y que han demostrado en revistas científicas los ensayos de la vacuna, entonces debemos de confiar en ellos”, aseveró.

En cuanto a las vacunas aprobadas en la actualidad, la científica explicó que existen varios tipos, entre ellas: la vacuna génica, la vacuna viva o de vector viral, la vacuna basada en proteínas y la vacuna de virus inactivado/atenuado. En ese sentido resaltó la participación de la destacada investigadora hondureña María Elena Botazzi en ensayos de vacunas.

Medidas de bioseguridad

“Estamos aprendiendo a vivir con el coronavirus, recientemente leí que muchos científicos hablan de que el COVID-19 puede convertirse en endémico, es decir, que va a seguir viviendo con nosotros tal como ocurre con el dengue, entonces tenemos que hacer de la bioseguridad un estilo de vida, donde la mascarilla debe ser un implemento más de nuestro vestuario, como la limpieza extrema, el lavado de manos, limpiar los espacios que consideramos que han estado contaminados con el virus, debe ser de mucha importancia y mientras no contemos con las vacunas, el distanciamiento social debe ser prioritario”, dijo la jefa del Laboratorio de Virología de la UNAH.

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