DE LA CONTRARREFORMA UNIVERSITARIA EN LA UNAH

25 de Noviembre del 2014

Recientemente el estudiante de Sociología, Moisés Cáceres, envió un texto con la intención que se le publicara en este medio. El joven es uno de los citados para iniciar una audiencia en la UNAH.

Este periódico es claro en su política editorial, no se trata de pedir unanimidad con todos los sectores, las opiniones siempre serán diversas, algunas con mayor argumentación que otras, pero sí se demanda para las publicaciones un consenso básico, respeto a la diversidad, de respeto mutuo, a la institución y a las personas. El alumnado en su diversidad responde positivamente a la Reforma, el mejor ejemplo es el índice académico que ha aumentado de 37 por ciento en 2005 a un 71 por ciento en 2013.

 

Por Moisés David Cáceres / Estudiante de Sociología en Ciudad Universitaria.

“Para su expansión el sistema imperial requiere de conocimientos instrumentales y acumulativos impidiendo con ello el desarrollo del razonamiento para poder leer al mundo críticamente y comprender los motivos que subyacen a los hechos, o realizar el análisis crítico del orden sociopolítico. Así, por medio del carácter instrumental en la educación se logra el control de lo que se debe conocer, pues a través de la aplicación de evaluaciones estandarizadas se anestesia el razonamiento.” Noam Chomsky.

En el marco de la clase de Seminario Sociológico de la Realidad Nacional II, elaboro este ensayo que se enmarca en una crítica a las reformas que se están impulsando en el Sistema de Educación Superior en Honduras. Además de ello este análisis se ha gestado  en el seno de la preocupación que se tienen algunos sectores estudiantiles de varios Centros Regionales de la UNAH por querer comprender de donde vienen, y que buscan estas reformas que se están impulsando en el Alma Máter de Honduras.

 Introducción:

Los problemas que enfrenta el Sistema Educativo Hondureño requieren de un análisis profundo e interdisciplinario y además con un alto énfasis holístico para poder comprender esta inmensa y compleja necesidad que atañe el futuro de la sociedad hondureña en el restante camino de este siglo XXI.

El pasado 22 de abril del 2014 el Diario EL HERALDO publicó los cambios que se estarán suscitando en las leyes y reglamentos educativos incluido el Estatuto del Docente, cambios que se estarán gestando bajo las directrices del gobierno nacionalista-neoliberal donde juramentó la «Comisión Presidencial para la Calidad de la Educación» que será el nuevo órgano para “mejorar la calidad de la enseñanza” del pueblo hondureño, en el marco de lo que será la tercera reforma educativa impulsada por este mismo partido que desde la década pasada viene aguijando este tipo de reformas en el tejido social hondureño. Entendiéndose la reforma universitaria del 2004-2006 como la primera, la aprobación de la Ley Fundamental de Educación en el 2013 como la segunda.

Sin embargo lo que estos “reformadores neoliberales” vasallos del colonialismo imperialista del capital financiero transnacional no generan ni permiten es la participación de la sociedad civil, movimientos sociales, gremios magisteriales, estudiantes secundarios y universitarios en los procesos y transformaciones que están induciendo al sistema educativo. Procesos que recaen en un “grupito” impuesto por el gobierno actual que por su carácter tecnócrata nada tienen de una visión amplia en la comprensión de la filosofía contenida en la educación como uno de los pilares del desarrollo y emancipación del ser humano en un contexto integral de una nación.     

 La trama novelesca de la Reforma al Sistema de Educación Superior:

El Sistema de Educación Nacional que se está implantado en Honduras, desplegado en la Ley Fundamental de Educación a nivel de primaria y secundaria, y en este caso el elemento a analizar: el “anteproyecto de Ley de Educación Superior” a nivel universitario y posgrados; parte en primera instancia de la lógica de los lineamientos de la Unión Europea que es la principal fuente de financiamiento para el Plan de Nación-Visión de País, el cual la UNAH se encuentra incrustada desde la IV Reforma fallida del 2004 al 2006, además de las directrices de los organismos financieros BM, BID y FMI. En segunda instancia se traslapan con los intereses de la burguesía nacional emergente representada en el ala política de Juan Orlando Hernández y Pepe Lobo, burguesía que se ha venido consolidando después de haber asestado el golpe de Estado del año 2009, producto de la crisis hegemónica entre las élites políticas y burguesías nacionales y extranjeras. Ejemplos: Ley de Minería “a cielo abierto”, concesiones para proyectos hidroeléctricos, Ciudades Modelo, Ley de Hipotecas, Policía Militar  y el bestial golpe jurídico a la Corte Suprema de Justicia, entre otros.

Hay que tener claro que las “misas negras” para quitarle a la UNAH la regencia de la educación superior se han venido desarrollando desde hace aproximadamente una década, el primer intento materializado pero que no se logró concretizar se encuentra expresado en la “intentona macabra” que allanaría el camino al anteproyecto de Ley de Educación Superior que se preparó desde enero del 2010 bajo la dirección de Juan Orlando Hernández, explicitado en el documento «EXPOSICIÓN DE MOTIVOS» que fue engendrado en las entrañas del Congreso Nacional de la República, donde se expresa que la Máxima Casa de Estudios no debe seguir gozando de la Exclusividad de Dirigir, Organizar y Desarrollar la Educación Superior y Profesional, sino que se deben reformar los art. 156, 159, 160 y 163 de la Constitución de la República y aniquilar la primacía de la UNAH sobre la Educación Superior. Este documento ya contempla las dos figuras que suplantarían a la UNAH: la primera fuera la Comisión Nacional de Educación Superior y la segunda supeditada a esta, el Sistema Hondureño de Acreditación de la Calidad de la Educación Superior SHACES.-

Los que impulsan estas reformas constitucionales aún no las perpetraron, sino que cambiaron de táctica. Siguiendo esta lógica, la Asociación Nacional de Universidades Privadas de Honduras ANUPRIH, presentó el 11 de febrero del 2011 la solicitud de reformar la estructura organizativa del Consejo de Educación Superior y reconstruirlo bajo una nueva dinámica basada en una “representación democrática” que trastoque todo la ley y normativas de la Educación Superior, para que se balance a favor de las “fundaciones universitarias privadas”.

Seguidamente el 17 de enero del 2012 el grupo autodenominado “G-19”, conformado por 5 universidades públicas, y 14 universidades privadas, encabezados por el son de los tambores de la UPN-FM, presentaron al Congreso Nacional un Anteproyecto de Ley de Educación Superior donde se pretende quitarle la regencia de la UNAH sobre la educación superior. Esta iniciativa del G19 desató la reacción de las autoridades que se pronunciaron en contra, elaborando una contrapropuesta para salvaguardar la autonomía y la regencia de la UNAH.

Sin embargo, bastó solamente un año para que a la rectora Julieta Castellanos le cambiara el discurso, ya que en el 2013  claudicó con el discurso impuesto por la cabeza del partido nacionalista. En esta trama se encuentran un grupo de detractores de la Constitución de la República y de la Ley Orgánica de la UNAH, con nombres y apellidos, al interior del principal Alma Máter de Honduras. Cómo principales engranajes que mueven las políticas externas hacia el interior de la UNAH respecto al Sistema de Educación Superior en Honduras. Esta afirmación es sustentada por el ya reconocido régimen autoritario conque los políticos neoliberales universitarios que dirigen la UNAH ha tratado todos los asuntos en la Alma Máter, ya que este anteproyecto de Ley de Educación Superior jamás fue discutido por los diferentes actores sociales que convergen al interior de la UNAH. Además es necesario señalar que las “reformas” que le hicieron en marzo del 2013 a la Ley Orgánica, referente a la reelección de la rectora, la imposición de “dedo” de estudiantes ante el Consejo Universitario, y darle plenos poderes a la Rectora, es otro indicador de este mismo autoritarismo implantado en la máxima Casa de Estudios.

Otra prueba clara es la negligencia-acordada de las autoridades actuales de la UNAH por el hecho de que en el ACUERDO: No. CU-O-047-04-2012. Donde la Secretaría del Consejo Universitario de la UNAH hace de conocimiento en una Sesión Ordinaria celebrada el 27 de abril del 2012 un «DICTAMEN SOBRE LA LEY FUNDAMENTAL DE EDUCACIÓN» en el contenido de los artículos 12 y 24, específicamente no se reconoce a la Ley Orgánica de la UNAH, la Ley de Educación Superior, el Reglamento General de la Ley de Educación Superior y las normas académicas. Pero también el art. 28 de esta misma ley Fundamental de Educación que ya fue aprobada en el 2012 excluye a la UNAH de la Rectoría de la Educación Superior que es un mandato constitucional, así mismo excluye al Consejo Técnico Consultivo de Educación Superior. Por lo que la Secretaría del Consejo Universitario en Asamblea, ordena al Abogado General de la UNAH, para que elabore un dictamen sobre la inconstitucionalidad de la Ley Fundamental de Educación y, en base a ello, prepare el respectivo recurso de inconstitucionalidad. Y en segundo lugar recomiendan a la Rectoría que establezca pláticas con el Congreso Nacional para lograr la modificación de estos artículos antes mencionados de la Ley Fundamental de Educación que van en contra de los artículos Constitucionales que regulan la Educación Superior en Honduras. Pero también que se nombrara una Comisión del Consejo Universitario para que le diera seguimiento a esta problemática; sin embargo, esto no trascendió y fue callado en completa complicidad con la trama que se está gestando en todo el Sistema de Educación a nivel Nacional.

También, es importante señalar que el Congreso Nacional de la República dirigido por el Partido Nacional en el régimen Lobo-Hernández, con el fin de ejecutar su plan de quitarle la regencia a la UNAH de la educación superior, han re-direccionado mediante otro mecanismo las reformas constitucionales que vienen previendo desde hace mucho, a través de una «MESA DE DIÁLOGO» que se configuró el 15 de marzo del 2013, integrada por las autoridades de todas las instituciones de educación superior públicas y privadas, incluyendo a la rectora Julieta Castellanos.

Es en esta mesa donde se esculpe el anteproyecto de Ley de Educación Superior (LES), y cautelosamente lo maquillan de la siguiente manera: “El Consejo de Educación Superior es el órgano responsable de la dirección, gestión y administración del sistema de Educación Superior, a través del cual la UNAH «cumple el mandato constitucional» de organizar, dirigir y desarrollar la educación superior y profesional de Honduras; basado en normas y prácticas académicas nacionales e internacionales”. Sin embargo, no explican de cómo este Consejo de Educación Superior, que originalmente se concibió como un Consejo Nacional de Educación Superior, en el documento de “Exposición de Motivos”,  y el SHACES, substituirían a la UNAH de regir la educación superior, violentando de esa manera el mandato constitucional de los artículos 156, 159, exclusivamente 160 y 163 de nuestra Constitución de la República.

 Para aclarar esta inquietud de cómo se está sustituyendo a la UNAH de regir la educación superior y violentando su autonomía, me remitiré a las pruebas contundentes de cómo se ha ido desenvolviendo esta trama: (elaboración propia citando algunas actas del Consejo Universitario UNAH)

a) En aquel entonces ni Honduras ni Guatemala contaban con un sistema de auto-evaluación ni agencias de acreditación de educación superior por lo que el Consejo de Educación Superior en 1997 se planteó la necesidad de crear un sistema de acreditación bajo el Acuerdo No. 603-100-97 del 17 de diciembre de 1997.

b) Bajo el Acuerdo No. 1211-167-2004 de fecha 19 de marzo del 2004 se nombró una comisión para que se elaborara la “Propuesta de Creación del Sistema Nacional de Acreditación de la Educación Superior en Honduras”.

c) Fue hasta el 23 de noviembre del 2004 mediante el Acuerdo No. 1302-176-2004 donde la Comisión nombrada presenta la “Propuesta” y el Consejo de Educación Superior traslada esta propuesta a todos los Centros para que estos les hagan observaciones y comentarios. Además se le dan instrucciones a la Comisión para que organice un taller en el mes de febrero del 2005.

ch) Luego el 9 de diciembre del 2008 en el Acuerdo No. 2093-226-2008 se dan instrucciones en el C.E.S. para que se realice un taller en el mes de enero o febrero del 2009 para integrar las diferentes opiniones y para que se constituyan diferentes “grupos de estudios” al interior de los Centros de Educación Superior. Y que todos los Centros nombren enlaces ante la Comisión constituida, nombrándose a Ramón Ulises Salgado y a Alicia Rivera por parte de la UNAH para la coordinación y realización del taller y que en la próxima reunión ante el Consejo de Educación Superior se presente el informe y la propuesta definitiva.

d) El 1 de julio del 2010 se presentó la Propuesta al Consejo de Educación Superior y este lo remite al Consejo Técnico Consultivo y a la Dirección de Educación Superior para que emitan el “Dictamen y la Opinión Razonada” y que luego en un taller con todas las Instituciones de Educación Superior se conozca y discuta la propuesta y el dictamen.

e) La propuesta del aquel entonces conocido como SHAES continuó siendo discutida, al final el Consejo Técnico Consultivo emitió un dictamen No. 537-231-2010, y la Dirección de Educación Superior emitió su Opinión Razonada No. 534-11-2010 ambas sobre la Propuesta de Creación del Sistema Hondureño de Acreditación de la Calidad de la Educación Superior. Es de enfatizar que hasta estos dos dictámenes no se trastoca el mandato constitucional de que la UNAH es rectora de la Educación Superior en Honduras.

Sin embargo, a continuación trataré de desenredar a lo que pueda la trama que se gestó por otro frente paralelamente a la Propuesta antes mencionada.

f) El 10 de junio del 2010 se elabora una Carta de Intenciones con el propósito de constituir un «Consorcio de Universidades Públicas y Privadas de Honduras», firmada por varias instituciones de educación superior, pero también firmada por el presidente de la República, en aquel entonces Porfirio Lobo Hernández como “testigo de honor”. La rectora Julieta Castellanos pretendía que este Consorcio fuese ratificado en el Consejo de Educación Superior y que de esta instancia saliera un «directorio provisional» para que gestionara la personalidad jurídica, sin embargo esta posición hizo que se levantara la ANUPRI encabezada por Carlos Ávila Molina rector de la Universidad José Cecilio del Valle, generándose un ambiente hostil a causa de los intereses privados de estos.

Ya para este tiempo la ANUPRI ha presentado la solicitud para “DEMOCRATIZAR” el Consejo de Educación Superior, y este Consorcio no es más que otra jugada bien planificada por parte de la ANUPRI y las públicas, en este caso encabezadas por Lea Azucena Cruz rectora de la UPN-FM quien insistía que “en ese momento era conveniente la creación del Consorcio sin necesidad de consultarlo en el claustro pleno de la Asamblea General del Consejo Universitario”.

Después de la discusión se emitió el siguiente Acuerdo No. 2378-249-2011 suscrito por las Instituciones de Educación Superior para establecer las bases y líneas generales de la creación del Consorcio. Este Consorcio entre universidades privadas y públicas de Honduras se creó bajo la “FALACIA” de que entre todas estas universidades se va a “coadyuvar al desarrollo integral” en el Marco de la Visión de País 2010-2038 y Plan de Nación 2010-2022.

La paradoja de lo anterior, es similar a lo que se vive en el Estado Hondureño bajo los tentáculos de la magna corrupción, ejemplo de ellos es el monto destinado para el combate a la pobreza a través de la E.R.P. que ascendió a más de 20 mil millones de lempiras, los cuales los principales beneficiarios fueron la élite política y alta burocracia juntamente con los “empresarios accionistas” del Estado hondureño, en otras palabras, no se comprende como una universidad privada con fines de lucro que venden un servicio que es la educación y además mediocre podría aportar al desarrollo de este país, por lo tanto este es un mero maquillaje que oculta el objetivo primordial que se busca: «La Liberalización de la Mercantilización de la Educación Superior y quitarse de encima a la UNAH para poder tener más libertad de operación y expandir sus capitales incluso transnacionales.»

Ahora bien bajo la presión de la ANUPRI en el marco de dicho Consorcio y por directrices del régimen Nacionalista Lobo-Hernández las autoridades comenzaron a ceder nuestra autonomía y regencia de la Educación Superior. La entrega se empezó a materializar con una resolución del 11 de febrero del 2011 donde se creó una Comisión Bipartita nombrada por el Consejo de Educación Superior mediante el Acuerdo No. 2360-248-2011 con el objetivo de Analizar la Situación del Nivel de Educación Superior y la Presentación de la Propuesta de Superación de la Problemática Identificada. El informe se presentó el 18 de marzo del 2011, entre muchas cosas buenas que pueda tener, no es otra cosa más que la aniquilación de la rectoría de la UNAH sobre la educación superior en Honduras, la violación a nuestra autonomía y la evidencia de la incapacidad de la Rectoría, Consejo Universitario, Junta de Dirección Universitaria y Dirección de Educación Superior para salvaguardar los intereses de la Máxima Casa de Estudios y de la educación pública en Honduras.

 Las veredas oscuras de la máxima Casa de Estudios de Honduras

 Las consecuencias no se pueden medir a corto plazo, pero que seguro se estarán gestando en el transcurso que se desarrolle el Plan de Nación y Visión de País; en los próximos quince años de desenvolvimiento político de la nación. Estas consecuencias parten de tres ejes intrínsecos que se han profundizado en la UNAH a partir de la década del 80 hasta la actualidad:

Crisis de Hegemonía: los lineamientos educativos en la era de la globalización estipulados por los OFI’s, dictan; “es imposible que las universidades se desarrollen institucionalmente y democráticamente bajo los lineamientos autónomos de la misma y por ende es necesario que estas reformen sus normas jurídicas orgánicas, para que las universidades respondan a las exigencias del mercado, mediante el conocimiento científico (informe del Banco Mundial 2008)” ya que es el Banco Mundial el que financiara a las universidades para que estas produzcan ciencia para el mundo globalizado, aboliendo los principios sociales de la investigación y de la educación como un bien social. La UPN-FM es el ejemplo de este principio.

Crisis de  Legitimidad: las reformas dictadas por el Banco Mundial y la Organización Mundial del Comercio conllevan al auge de universidades privadas, “ya que las universidades públicas en su forma autónoma, son incapaces de producir conocimiento científico que satisfaga las necesidades del mundo globalizado (informe de la OMC 2009)”.

La afluencia de universidades privadas, deterioran el sistema de educación superior autónomo, ya que la UNAH se ve limitada a desarrollar y dirigir el sistema de educación pública, reformándose todo el sistema de acreditación de carreras, ahora en tutela permanente de la empresa privada y no de la UNAH, el SHACES es la prueba de la ilegitimidad que ronda el sistema de educación superior de nuestro país.

Crisis institucional: la crisis financiera es la variable más relevante de esta crisis institucional y la consecuencia de las dos crisis descritas anteriormente. El dogma neoliberal con el adelgazamiento del Estado impacta en el presupuesto de la UNAH de una manera nefasta, ya que del Presupuesto General de la Republica, la UNAH recibe el 6%, en la actualidad solo se transfiere aprox. el 3.3% en efectivo. Lo que impacta negativamente, debido a que la UNAH se ve en la necesidad de buscar financiamiento mediante la forma de “bonos presidenciales”, ya que el Estado de Honduras es incapaz de sobreponerse a la lógica del libre mercado y la libre competencia para saldar la deuda histórica con la universidad. Sumado a esto, el Gobierno Nazi-onalista anunció el recorte del 13% del presupuesto a la UNAH, eso equivaldría a 430 millones de lempiras. La crisis de institucionalidad es el resultado que el Estado de Honduras ha dejado de ser el responsable de los procesos de acumulación capitalista, hoy responsabilidad absoluta de la empresa privada COHEP y COALIANZA. Estas crisis impactaran negativamente en la sociedad, de una manera integral, ya que se producirá una mayor polarización en el sistema educativo que conducirá aún más a la exclusión de los cientos de jóvenes que se perfilan a ingresar a la UNAH; como también el conocimiento científico al servicio de los grandes grupos políticos y económicos internacionales y no la ciencia al servicio de la población hondureña. Las consecuencias las pagarán el 70% y va en aumento de la población pobre de Honduras.

 Los OFI’s “mueven sus hilos”

“Criticamos que pretendan conformar la educación futura (que ya es presente) a partir de un concepto de conocimiento muy limitado, sólo el útil y aplicable, el que sirve a la economía; que se ordene el sistema educativo, incluyendo sus niveles básicos, exclusivamente para la productividad y no a la realización integral de las personas, ayudándolas a buscar la plenitud de significados de su existencia” (Latapí; 2000:59)

Los OFI’s se encuentran ligados al período de postguerra, todos estos organismos surgen con la idea generalizada de impulsar el «desarrollo» en los países tercer mundistas; vendiendo la idea de desarrollo con sus “lineamientos” como la panacea a todos los males estructurales de estos países.

Una de las principales acciones de los OFI’s a nivel mundial fue situar el campo de la educación en la agenda de las prioridades políticas y sociales a corto y mediano plazo; en el marco de la coyuntura globalizadora, por lo que se impuso la lógica del valor económico del conocimiento; el desarrollo de las tecnologías de comunicación y las informáticas han sido pilares en la formación de “recursos humanos” altamente competitivos que puedan desarrollarse en la nueva sociedad, bajo un conocimiento homogenizado por la ideología hegemónica del neoliberalismo.

Un elemento destacado que he señalado en otros espacios de discusión es la «diversificación de las fuentes de financiamiento» que promueven las OFIS´s y que podemos encontrar el ejemplo más claro en la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán UPN-FM, donde ha habido un incremento significativo en los servicios estudiantiles, por otro lado la obtención de fondos mediante fuentes externas como ser algunas fundaciones o empresas privadas, inclusive al interior de la universidad, FUNDA-UPN, en nuestra Casa de Estudios FUNDA-UNAH son el ejemplo de la promoción de cursitos breves, diplomados, y tallersitos que generen ingresos de parte de los mismos estudiantes. Esto parte de la ineficiencia del Estado hondureño por desentenderse de cumplir con el mandato constitucional de proveer al pueblo el servicio de la educación pública y de calidad. Además de esto, se están promoviendo cada vez más alternativas a la educación superior universitaria pública, es decir, promoviendo la expansión de las universidades privadas, los sistemas de educación a distancia, y en un grado menor universidades bajo la cortina politécnica. En pocas palabras, la educación privada daría cobertura en los servicios de educación superior sin ningún costo para el Estado.

“Los organismos internacionales, además de reorientar la educación unidireccionalmente hacia el mercado, producen un profundo trastocamiento del espacio socializador educativo, impulsando subjetividades competitivas, ahogando la capacidad crítica de pensar y asombrarse, postergando transfor-maciones pedagógicas, fortaleciendo el avance hacia la insignificancia, adaptando a un conformismo generalizado, consolidando relaciones de dominación jerárquicas, transmitiendo en forma mecánica los contenidos sin preocupación por los ritmos diversos. Buscando, pues, neutralizar los potenciales emancipatorios de los docentes y los estudiantes…” (Rebellato; 1999:9)   

 La Falacia sobre la Reforma en la UNAH

Al hablar de reformas en la UNAH se deja sentir un sabor muy simplista y vacío sobre el poco conocimiento que se tienen de estas. Varios autores señalan que Honduras sufre un cierto letargo en los procesos sociales, políticos y económicos en comparación con los procesos que se han suscitado en el contexto latinoamericano, e inclusive con los procesos en comparación con el contexto centroamericano, pero también este destiempo se visualiza en los procesos de reformas universitarias que se vienen impulsando por todo Latinoamérica.

Se entiende que la primera reforma se rastrea en el contexto de la ruptura del pensamiento idealista-religioso para dar paso a la corriente positivista impulsado por las reformas napoleónicas en las universiddes.

La segunda reforma se registra en la década de los 50’ con la obtención de la autonomía universitaria en el marco de la modernización del Estado y fortalecimiento institucional.

La tercera reforma se da a partir de 1989 con la creación de la Ley de Educación Superior, el Reglamento de Ley de Educación Superior, y las Normas Académicas de Nivel de Educación Superior, para reglamentar el Sistema Educativo a Nivel Superior de las universidades públicas y privadas; esta reforma se da en el marco del Plan Bolonia que es el marco general con que se guían las políticas educativas neoliberales en muchas universidades del mundo, comenzado con España.

La llamada cuarta “fallida” reforma, no tiene ningún fundamento teórico, y no es más que un proceso de reestructuración al interno de la UNAH, donde se gesta un proceso de modernización institucional, caracterizado por un centralismo por un lado, y el debilitamiento y casi desaparición de la representación estudiantil.

La justificación para intervenir la UNAH parte de la profunda corrupción en que se encuentra sumida, la cooptación de los gremios docentes y estudiantiles por los partidos políticos, y la crisis institucional imperante. La intervención por parte del Congreso de la República en los años 2004-2006, dirigida por el partido nacional, con toda su gran lista de dictámenes, hasta la fecha, no logró impulsar una reforma universitaria integral. La crisis institucional ha persistido y se ha ido profundizando aún más, pero ha sido de una u otra manera esquivada por las últimas administraciones.

El discurso que la administración actual se ha apropiado y mediatizado es el de estar impulsando un proceso de “reformas” que no son más que la copia de las “oleadas” globalizadoras de muchas universidades públicas en Latinoamérica que han ido materializando los lineamientos de políticas educativas por parte de los OFI’s, con el fin de insertar a la UNAH en la moda de la nueva “sociedad del conocimiento” y para readecuarse a las exigencias del mundo empresarial competitivo que requiere de mano de obra calificada.

Sobre el Anteproyecto de Ley de Educación Superior  y las espurias reformas.

En el primer apartado expliqué con detalles los pasos que se han venido suscitando con el objetivo de querer reformar el sistema de educación superior en Honduras, esta vez, ya materializado en el anteproyecto de LES en consenso de todas las instituciones de educación superior tanto públicas como privadas; se vislumbra una contrarreforma universitaria neoliberal bajo la cortina de humo del “sentido común”, es decir de la hegemonía cultural transmitida por la ideología neoliberal que viene trastocando el pensamiento crítico y reflexivo.

Algunas apreciaciones:

  1. Esta reforma está direccionada por los lineamientos de los OFI’s a través de sus políticas educativas.
  2. Los cambios que se están suscitando están relacionados directamente con la dirección del sistema de educación superior: un nuevo ente regulará el sistema de educación superior, las políticas educativas serán impulsadas por el Estado hondureño, empresa privada y las instituciones de educación superior (públicas y privadas). El nuevo Sistema Hondureño de Acreditación de la Calidad de la Educación Superior busca la homogenización del “pensamiento único” de la ideología neoliberal, como lo describen algunos teóricos, la “walmartización de las universidades”.
  3. Se han impulsado cambios internos, específicamente reformas a la Ley Orgánica de la UNAH, estos están enfocados a la centralización y monopolio de la toma de decisiones en la figura de la rectoría. Debilitamiento, desaparición y obstrucción de los proyectos de organización estudiantil para no permitir las elecciones estudiantiles y que se puedan estructurar los órganos de gobierno universitario. Crisis institucional por la no integración democrática de los órganos colegiados o de gobierno universitario. (Consejo universitario, Junta de las Directivas de las Facultades y Centros Regionales Universitarios, Comités Técnicos de cada una de las Carreras).
  4. Estas reformas, cambios o políticas educativas están siendo dirigidos por las necesidades del mercado/empresa privada y políticos de turno, y no por las necesidades de la sociedad hondureña.
  5. Financiamiento estatal a las universidades privadas para sus investigaciones.
  6. Incremento a los servicios estudiantiles contemplados en un nuevo plan de arbitrios.
  7. Examen de admisión que ha dejado a un estimado de ochenta mil estudiantes excluidos de poder ingresar a recibir educación pública en la UNAH.
  8. Se está impulsando un programa de relevo de docentes y de reforma curricular, que busca el acortamiento de los planes de estudios de todas las carreras, específicamente las de mayor duración como medicina y las ingenierías, con la lógica de equipararlas con las carreras en las universidades privadas, en relación a la necesidad del mercado competitivo, ya que los graduados de estas universidades tienen muy poca imagen y formación académica para competir en la demanda laboral de las empresas privadas o mucho menos públicas.

Para finalizar, no puede considerarse reforma universitaria, aquella que busca una mera modernización de la institución bajo una lógica empresarial, y peor aún, una reforma cosmética que compra consciencias débiles, que impulsa unas nuevas normas académicas que en ninguno de los casi cuatrocientos artículos que tiene, contemplan la instalación de laboratorios con tecnología de punta en las carreras de todas las Facultades y mucho menos en los Centros Regionales.

Unas reformas universitarias impulsadas por el régimen autoritario que no incluye a los diferentes actores que convergen al interior del Alma Máter.

Una reforma que ha domesticado el pensamiento académico y científico a la voluntad del mercado y el gobierno de turno, que busca “elevar la UNAH a los procesos de acreditación tanto regionales como internacionales" pero que se desconecta de la problemática nacional, siendo incapaz de dar respuesta a la crisis nacional.

Por lo que considero que, esto que mal llaman reforma, no es más que una contrarreforma neoliberal impulsada por políticos universitarios neoliberales.

Pronto estaremos realizando una investigación, estamos en la fase de gestión del financiamiento, son cuatro unidades de investigación; y vamos a levantar aún más la voz estudiantil para que se nos incluya en el proceso de reformas, con el fin de que la comunidad estudiantil universitaria, aglutinada en Asociaciones de Estudiantes de Carreras podamos ser co-autores y co-participes con los y las docentes y autoridades en los términos de reformas pero integrales y contextualizadas a partir de nuestra realidad como sociedad hondureña, para que luego podamos desde la academia repensar la UNAH desde otra óptica para insertarla en los procesos de acreditaciones regionales.



Noticias Relacionadas