EL DERECHO COMO OBSTÁCULO AL CAMBIO SOCIAL

10 de Noviembre del 2016

* Juan Pablo Carías 

Llegaron puntuales a las ocho de la mañana a la sala de Usos Múltiples de la oficina del abogado general de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), eran seis dirigentes del Sindicato de Docentes de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (Sidunah), acompañados por un juez ejecutor de los tribunales de justicia del país. Su misión era darle cumplimiento a la sentencia del 28 de julio del año 2015 referente al reconocimiento de ese singular y desconocido sindicato por parte de las autoridades universitarias.

En efecto, la anterior Corte Suprema de Justicia (CSJ), cuando ya le faltaba poco tiempo para vacar en sus funciones, emitió, aprovechando dudosos espacios legales, una resolución de reconocimiento de un sindicato que había sido constituido violentando toda la normativa jurídica que en materia de derecho laboral existe.

Pero la comitiva que presidía el juez ejecutor no era solamente darle cumplimiento a la sospechosa resolución de la anterior CSJ en lo referente al reconocimiento de un sindicato constituido desde los órganos judiciales, el juez ejecutor en su alegato también exigía el cumplimiento de: integración del gobierno de la Universidad, Consejo General de Carrera Docente, descarga académica o laboral a todos los dirigentes del mencionado sindicato, dotarle de locales, tanto en Ciudad Universitaria como en todos los centros regionales de la UNAH, que la UNAH traslade las cantidades deducidas al personal docente desde abril del año 2013 a la fecha; este último aspecto seguramente era lo que más le interesaba a los insólitos visitantes; reclaman en tan apetitosa acción más de 40 millones de lempiras.

La intervención y alegato jurídico del juez ejecutor constituirá para los abogados de la UNAH y del resto del país una acción de lo que debe hacer un profesional del derecho: extralimitarse en sus funciones, puesto, si bien es cierto violentado normas, el fondo del problema era el reconocimiento del sindicato, la parte resolutiva de la anterior CSJ en ningún momento ordena otras acciones que tienen que ver más con la Ley Orgánica de la UNAH y leyes laborales del país, que en tanto no sean reformadas, son de estricto cumplimiento por parte de toda persona natural o jurídica.

Cuando se ven estas prácticas en el ejercicio del derecho es que se vuelve necesario volver a los escritos del famoso jurista chileno Eduardo Novoa, que escribió su obra “El derecho como obstáculo al cambio social” sin negar el valor del derecho como forma de organización social, no hay duda que cuando este se estudia y se aplica de forma descontextualizada y atendiendo más a intereses espurios, se aleja del cumplimiento de una función social ordenada y de búsqueda del bien común; ahí es cuando se vuelve un obstáculo al cambio social.

Lo ocurrido en la UNAH, con la acción emprendida desde los tribunales de justicia, le deja una tarea a esta noble institución: conciliar, si es que se puede, la razón y la sinrazón de un acto fuera de todo sentido de lógica jurídica.

 

 * Sociólogo 

Artículo tomado de Diario El Heraldo 



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