ELECCIONES EN HONDURAS: SIN SEÑAL

2 de Diciembre del 2013

En Honduras hay 611 puntos del territorio nacional donde las compañías de telefonía móvil Tigo y Claro no tienen cobertura en sus servicios. Este dato en la vida cotidiana no es grave porque con estirar un poco el brazo o encontrar una esquinita (casi siempre incómoda) el celular podría captar señal.

Pero esto se torna relevante cuando tomamos en cuenta que en las elecciones generales del 24 de noviembre, por falta de esta cobertura telefónica serán 611 mesas electorales las que no contarán con el Sistema Integrado de Escrutinio y Divulgación Electoral (SIEDE), que fue definido por el Tribunal Supremo Electoral (TSE) para transmitir los datos en tiempo real y cuyo servicio lo prestarán las compañías Claro y Tigo.

Estamos hablando de poco menos del 4% de las 16 mil mesas electorales ubicadas en los 5,437 centros de votación, las que esperan a los 5.3 millones de hondureños que aparecen en el padrón electoral.

En promedio son 120 mil votos los que no ingresarán en tiempo real a la base de datos del TSE ni de los partidos políticos en contienda. Es importante recordar que en Honduras ejercen el sufragio menos de 2.5 millones de personas, en las últimas elecciones el Presidente electo Porfirio Lobo Sosa le ganó al candidato perdedor Elvin Santos con un margen menor a los 400 mil votos. En estas elecciones se prevé una diferencia aún más reducida, por lo que los 120 mil votos a los que nos referimos podrían definir el resultado final.

El proceso

Para estas elecciones se usará el SIEDE como sistema de garantía, dejando a un lado en un 95% el sistema tradicional de recolección de datos. El SIEDE fue la opción que dio el TSE ante la exigencia de varios partidos políticos de implementar el voto electrónico y superar el proceso del traslado de actas que se prestaba para la manipulación de datos. Antes cada mesa realizaba un acta electoral que recogía la información de los votos registrados. Esa acta era llevada a la sede municipal donde se realizaba otro conteo y luego se trasladaba al centro departamental. Finalmente todas las actas se concentraban en Tegucigalpa y ahí se hacía su conteo (no de los votos) para dar un dictamen.

Para estas elecciones, una vez cerradas las urnas se procederá a contar los votos de manera abierta y luego el acta de la mesa será entregada a dos funcionarios: el custodio electoral y el operador de scanner. Paso siguiente, en presencia de los miembros de la mesa y los observadores se escanea el acta y la imagen es enviada de manera encriptada al TSE. La imagen del acta electoral es enviada por nueve canales, al Tribunal y a los partidos. Al recibir la imagen los digitadores pasan la información a la base de datos.

Las autoridades no aprobaron el voto electrónico y propusieron los scanners para enviar imágenes de las actas, antes que estas hicieran el recorrido tradicional. Se pensó que esto permitiría a los participantes tener mayor confianza en que las actas fueran las mismas y que los resultados se respetaran.

Sin señal

Para la transmisión de las imágenes de los scanner, el TSE aceptó que no tenía la capacidad de desarrollar un sistema propio por lo que decidió comprar el servicio a las compañías de telefonía celular durante ese día. Hasta ahora no se conoce el monto que se le pagó a Tigo y Claro, pero se sabe que el valor del proceso electoral superará los 2 mil millones de lempiras.

Sin embargo ambas compañías no tenían tampoco la capacidad de cubrir todo el territorio nacional y en 157 municipios (de 298 municipios que componen Honduras) al menos en una mesa no habrá cobertura. A excepción de Islas de la Bahía donde todos los centros de votación podrán enviar sus datos inmediatamente terminado el escrutinio. El departamento más afectado por la falta de cobertura es Santa Bárbara con 23 de sus 28 municipios. Le siguen Olancho con 18 municipios y Lempira con 17 municipios.

Según algunas autoridades de los distintos partidos consultados, se ha alertado a los candidatos a alcaldías para redoblar esfuerzos en estos 157 municipios. El TSE ha adelantado que para estos lugares se contará con fotocopiadoras para garantizar al menos una copia del acta a cada representante político.

En 1994 el gobierno de Honduras entregó la concesión de la banda “A” a la empresa Celtel, que diez años después pasó a ser Tigo, y en 2006 la empresa Claro introdujo sus servicios al país. Probablemente nadie hubiera sospechado el papel que iban a jugar ambas empresas en las elecciones del 2013, las que se avizoran como unas de las más importantes y reñidas en la historia nacional.

Para quienes aun no valoran la importancia política y económica de las empresas  de telecomunicaciones, les vendría bien darse una vuelta por Honduras este próximo 24 de noviembre, cuando a partir de las 5 de la tarde, todos los ojos de un país estarán fijos en las barritas de señal de un teléfono celular.

 



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