HACE 61 AÑOS LA MUJER HONDUREÑA SE CONVIRTIÓ EN CIUDADANA

8 de Marzo del 2017

Resulta increíble pensar que hace 61 años la mujer hondureña no era considerada de la misma forma que un hombre, y es que es a partir del 24 de enero de 1955, la mujer hondureña fue considerada ciudadana gracias al decreto del expresidente Julio Lozano Díaz, en el cual se  ratificó el derecho de la mujer para votar. Si bien es cierto, desde esa fecha hasta la actualidad todavía faltan muchas acciones para que la mujer hondureña obtenga los mismos derechos que actualmente poseen los hombres.

En relación a la ideas anteriores, es válido recordar la actualidad del contexto político que viven las mujeres, para el caso en estas elecciones internas dos partidos políticos cuentan con dos mujeres como precandidatas para la presidencia. En el partido Liberal, la economista Gabriela Nuñez, y en el Partido Libertad y Refundación (Libre), la política Xiomara Castro. Aunque han existido grandes avances en cuestión de política, la cuota de participación en el Congreso Nacional es de un 26%, y en estas elecciones internas no alcanza el 40% de acuerdo a cifras.

A nivel académico sí se han observado grandes cambios, por lo menos en lo que respecta al acceso a la educación universitaria. De acuerdo a cifras, en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) las mujeres representan un 53.6 % de la matrícula total. A nivel macro, de acuerdo al último dato de matrícula de las universidades públicas y privadas, el  sexo femenino alcanza 102,934 estudiantes, representando poco más del 58%, mientras que los hombres obtenían una matrícula de 74,487 alumnos, un 42%. La situación a nivel primario en el 2015 reflejaba que la matrícula femenina representó 783,065 estudiantes, mientras que la masculina 770, 065, pero en el nivel medio los hombres alcanzaron 135,001 y las mujeres 103,771.

Lejos de representar números, los sistemas de educación deben realizar esfuerzos para refrendar la “Educación para todos” marcada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, que es un organismo especializado de las Naciones Unidas (Unesco), que significa impartir enseñanza a ambos sexos y tratar de forma igualitaria a los sexos, y de esa forma evitar la disparidad entre ellos en cuanto a términos educativos se refiere.

En estos procesos de igualdad y equidad, que representa el 8 de marzo el Día internacional de la Mujer, es válido recalcar que actualmente dos mujeres se encuentran a la cabeza de la Educación; en la Secretaría de Educación encontramos a la exvicerrectora de la UNAH, Rutilia Calderón y dirigiendo la educación universitaria de la Máxima Casa de Estudios del país, a la socióloga Julieta Castellanos. En este aspecto, el valor de contar con dos mujeres a ese nivel refrenda el papel de la mujer hondureña en el desarrollo de la educación del país.

Por otra parte, hay que destacar que el papel de la mujer también se ha ampliado en el plano científico como el desarrollado por la bióloga Yensi Flores, quien fue recientemente condecorada por sus trabajos por el presidente de Irlanda, Michael Higgins. También destaca la ingeniera Yenny Carías, quien ha desarrollado un software para traducir la voz al lenguaje de señas, lo que le valió para ser condecorada como una de las nueve mujeres innovadoras del mundo por la Organización Mundial de Propiedad Intelectual. Cabe destacar que existen muchos más ejemplos de científicas hondureñas que han contribuido de forma integral a la ciencia en general; pero principalmente resolver problemas de la sociedad.

En la lucha por el medio ambiente, debemos destacar el papel de la fallecida ambientalista Berta Cáceres, mundialmente conocida por sus luchas por la defensa de los derechos humanos y el medio ambiente. El papel de Cáceres es un constante recordatorio de la fragilidad de la vida de los activistas ambientales que de acuerdo a la ONG Global Witnesss, Honduras es uno de los países más peligrosos para ser medioambientalistas, cifras del organismo señalan que desde el 2010 se registran alrededor de  123 homicidios de defensores del medio ambiente en el país centroamericano.

La fragilidad de la vida en Honduras también se traslada a los femicidios que en los últimos años han tenido un fuerte incremento. Según reportes del Observatorio de la Violencia de la UNAH, en el 2014 se registraron 526 muertes violentas y dos años después precisamente en el 2016 esa cifra aumentó a 706, un incremento del 76%. Lo más preocupante del tema es que un gran porcentaje de las muertes reportan edades entre los 14 y 17 años.

Sin duda el papel de la mujer hondureña siempre se ha destacado en multitud de campos; pero es necesario atender problemas latentes como la violencia de género, la participación de la mujer en la política, la mejora del acceso a la educación en todos los niveles, la promoción de programas enfocados en el desarrollo de la ciencia, artes y cultura. En fin existe mucho por hacer y el 8 de marzo es una fecha para recordarlo.   

 



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